En las últimas dos semanas, Boris Johnson y Mario Draghi, primeros ministros del Reino Unido y de Italia respectivamente, renunciaron por razones completamente opuestas. Hace menos de tres años, Johnson logró la mayor victoria de los Conservadores desde 1987 para completar el “Brexit”, pero su estilo meteórico de gobernar junto con la serie de escándalos que caracterizaron a su gobierno como el Partygate y la escalada de inflación e impuestos, llevó a su caída. El caso opuesto es el de Mario Draghi, quien a pedido del presidente Mattarella, se convirtió en el primer ministro de Italia en el 2021 luego que logro conformar una amplia alianza con diferentes partidos políticos. Draghi, como presidente del Banco Central Europeo (BCE), orquestó un paquete de préstamos de €489 millardos a los bancos de la Unión Europea (UE) y en el 2012 dijo que iba a “hacer lo que fuese necesario” para mantener el euro y superar su crisis, con lo que el costo de pedir prestado de los bonos europeos disminuyó principalmente en España, Italia y Francia lo que ayudo a aliviar la deuda de estos países y adquirió el sobrenombre de “Super Mario”.