La intensa melodía de innovación de las startups españolas

La innovación es inherente al desarrollo de la música. Se podría pensar que la humanidad ha llegado a un momento en el que la forma de generar sonidos o en el que el esquema tradicional de una banda de rock (guitarra, bajo, batería) ha alcanzado un modelo inamovible para los tiempos venideros. Sin embargo, la realidad es que el mundo de la música sigue explorando la creación de nuevos instrumentos o dispositivos para explorar sonidos diferentes que puedan llegar a transformar potencialmente la forma de componer. Un ejemplo reciente es el auto-tune, un procesador de audio para voces que genera los efectos de sonido típicos de los cantantes de reggaeton o trap para crear sus canciones. Inicialmente, el auto-tune es un algoritmo creado por un geofísico que trabajaba para Exxon en el análisis de los datos generados por una onda sísmica para buscar depósitos de petróleo. Posteriormente, este algoritmo comenzó a utilizarse en el mundo de la música hasta convertirse en una herramienta que ha revolucionado las canciones. Éste, como el MIDI, es sólo uno de los muchos ejemplos que demuestran el peso que el desarrollo de la tecnología y la informática ha tenido en la creación de canciones en los últimos años. «La mayoría de los hits de la radio de los últimos años se han hecho con un ordenador y poco más», dice Manuel Vázquez, fundador de Oxi Instruments, una empresa española que comercializa un producto llamado OXI One que es un secuenciador y controlador puro. Esto significa que no emite sonidos, sino que proporciona herramientas al usuario para generar ideas musicales con las que componer, como pueden ser patrones rítmicos, melodías y herramientas para modular sonidos. «Cada vez más, tanto músicos como los aficionados buscan apartarse un poco del PC para volver a hacer música con instrumentos, pero esta vez son electrónicos, como puede ser una tablet o aparatos como Oxi One», dice Vázquez. Con sede en Galicia y fundada en 2019, la empresa surgió para crear un producto que mezcla patrones de batería y progresiones de acordes simples. Para recaudar fondos, lanzó una campaña en la web de crowdfunding Indiegogo para conseguir una cantidad de dinero que le dio para fabricar 600 equipos. A buen ritmo El tamaño del mercado mundial de instrumentos musicales estaba valorado en 9.826 millones de dólares en 2020, pero se espera que alcance los 11.589 millones en 2030. Se trata de un mercado maduro en el que marcas tradicionales como Roland, Fender, Yamaha o Gibson también están innovando con el lanzamiento de nuevos productos como las baterías eléctricas. En este aspecto, la comercialización de estos productos es potencialmente global, ya que una persona puede comprar un instrumento independientemente del idioma que hable. Por ejemplo, en el caso de Oxi Instruments, la empresa exporta prácticamente la totalidad de sus Oxi One a Norteamérica, Alemania y Reino Unido. «Las ventas en España no creo que lleguen al 5% del total», dice Vázquez. Arriba, el saxofón electrónico de la fima barcelonesa Odiseimusic. Debajo, izquierda, el controlador Oxi-One y, derecha, sintetizador de Nano Modules «En España existen marcas que son prácticamente pioneras y han conseguido destacar por encima de muchas otras en otros países», dice Jorge Gutiérrez-Ravé, CEO y fundador de Nano Modules, una compañía valenciana centrada en el diseño de sintetizadores modulares. La empresa, que se presentó hace cuatro años a uno de los programas de startups que ofrece Lanzadera, la aceleradora de Juan Roig, busca innovar en el diseño de sintetizadores fáciles de entender y utilizar, ya que suelen ser productos diseñados por ingenieros electrónicos que no dan mucha importancia al diseño del producto en sí. «Creo que hay una gran posibilidad de mejorar productos existentes e incluso inventar nuevos, al ser un sector tan creativo y que está en continuo movimiento», afirma Gutiérrez-Ravé. Sobre los principales retos que ve en la innovación para el sector musical, el empresario ve un aumento de la competencia con empresas que quieren entrar en el mercado con sus propuestas de valor. Dificultades Además, otro reto reside en la escasez de componentes electrónicos y las rupturas en las cadenas de suministro que se han producido tras el parón y la repentina reactivación de la economía mundial tras los confinamientos decretados en respuesta a la pandemia del Covid. Y, por último, un tercer factor que afecta al desarrollo de todas las industrias es la inflación, ya que los costes de fabricación son más elevados y se reducen los márgenes de beneficios, explica Gutiérrez-Ravé. La financiación colectiva, como en el caso de Nano Modules, es una de las opciones que han utilizado otras empresas como Odiseimusic, que fabrica un pequeño saxofón electrónico llamado Travel Sax. «Hicimos un Kickstarter en 2019, cuando empezamos, y financiamos el primer año de vida de la empresa recaudando 100.000 dólares en un mes», dice Ramón Mañas CEO y fundador de esta empresa con Sede en Barcelona. En su caso, su producto Travel Sax es un saxofón fácilmente transportable que se puede conectar unos auriculares y practicar 100% en silencio, ya que uno de los problemas de los saxofones de viento es que son pesados y emiten un potente sonido que puede molestar a los vecinos. La empresa está ahora comercializando el Travel Sax 2, la versión actualizada de Travel Sax 1. «De la versión 1 vendimos más de 1.600 unidades y de la versión 2 llevamos prevendidas 650. Ahora mismo estamos en el proceso de fabricación de la versión 2 y empezaremos a entregar estas unidades prevendidas en septiembre», dice Mañas. Tras realizar aquella campaña de financiación colectiva en Kickstarter han conseguido generar caja que les ha permitido ir escalando la compañía. Sin embargo, en 2021 volvieron a realizar una financiación colectiva en Indiegogo para financiar la fabricación de la versión 2 del Travel Sax. «En nuestro caso creo que al ser un producto tangible es más sencillo conseguir financiación», dice Mañas. Son ejemplos de como las startups españolas marcan el ritmo de la innovación en la actividad musical.

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Author: Pablo Perez