La otanización

La palabra “otanización” podría ser un neologismo apropiado para referirnos a una forma de colonización que se está implementando en Europa, a través de la cual se aniquila la soberanía de los países involucrados en beneficio de una potencia no europea que ofrece gato por liebre a los gobiernos, los cuales, ya sea por miedo o por estulticia, renuncian a actuar de manera autónoma en la resolución de sus problemas. Por supuesto, la palabra viene de las siglas OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), que es una alianza militar dirigida por Estados Unidos y destinada a defender a los miembros que sean atacados por una potencia que no pertenece a la alianza.

Semejante organismo se creó en 1949 en el marco de la guerra fría para contener las supuestas amenazas de la Unión Soviética contra los países occidentales. Sin embargo, cuando este último país y su sistema de defensa integrado en lo que entonces se denominaba el Pacto de Varsovia se derrumba y disuelve a partir del año 1990, la OTAN, en lugar de disminuir sus veleidades guerreras, lo que hace es reforzarse y expandirse por toda Europa, arguyendo siempre la necesidad de protegerse de Rusia.  

De las más o menos 800 bases militares que tiene Estados Unidos regadas por el mundo, 37 son de la OTAN y están en Europa, mientras que Rusia solamente posee en el mundo seis instalaciones militares en exrepúblicas soviéticas y una en India. Sin embargo, en la última cumbre que hubo en Madrid la semana pasada, Joe Biden anunció un incremento significativo de la presencia militar en Europa, que ya es de más de 100 mil militares norteamericanos, mientras que los países europeos miembros de la OTAN aceptaron duplicar sus presupuestos militares, puesto que los USA los ha presionado para que aumenten el gasto militar entre un dos por ciento del PIB (esto supone para España, por ejemplo, un gasto de más de €24 millardos en un año), y un cuatro por ciento, lo cual se revertirá en estratosféricos beneficios para la industria armamentística de Estados Unidos.

Como afirma el exteniente del Ejército de Tierra de España, Luis Gonzalo Segura en un reciente artículo: “Los países de la OTAN no solo perpetran masacres, sino que también se lucran de ellas. Se calcula que, solo entre Irak y Afganistán, fallecieron entre uno y 3 millones de personas, se gastaron entre 8 y 10 billones de dólares, fueron desplazados 35 millones de personas y el resultado no pudo ser más desastroso: nacimiento del Estado Islámico en Irak y reconquista de los talibanes en Afganistán. Ningún país ni organización supranacional ha provocado una catástrofe humanitaria en las últimas décadas como los Estados Unidos y la OTAN. No se trata de una opinión, es un hecho incuestionable”.

Clique aqui para el articulo completeo

Author: Maria Suarez