León Sarcos: La muerte de Narciso

Todo se agota; el tiempo se consume y hasta la belleza cansa. Si venimos al mundo para mejorar la condición humana y amar al prójimo, es natural que quien se valora busca hacer de su propia vida un arte que se erige de una vivencia única y de una introspección permanente que nos obliga a hacer de nuestra alma y de nuestro cuerpo un templo sagrado. 

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Author: Pablo Perez