En Colombia se descubrió petróleo en 1918 en el campo La Cira-Infantas (Santander), cerca de Barrancabermeja, y años después en la cuenca del Magdalena Medio; todo ello depositado en la formación La Luna, la roca sedimentaria generadora de petróleo más prolífera del mundo, ubicada en lo que hoy es el norte de Suramérica. Los hallazgos gigantes llegaron entre 1983 y 1993, en los campos Caño Limón (Arauca), Cusiana y Cupiagua (en Casanare), subiendo las reservas probadas hasta 3.993 MMB en 1995, su tope histórico. Al no encontrarse nuevos reservorios de igual entidad las reservas bajaron hasta 1.358 MMB en 2007. No obstante, lo cierto es que en las últimas cuatro décadas el petróleo fue determinante en la sostenibilidad del sector externo y el financiamiento del Estado colombiano. Sin el petróleo, Colombia -al igual que Venezuela- estaría mucho más atrasada y su desarrollo sería más lento.