Quema sus etapas el Tour de Francia , que cabalga hacia su final del próximo domingo en París. Lo hace con la lucha entre Vingegaard y Pogacar en todo lo alto, con los Pirineos como escenario de la batalla que puede decidir hoy la carrera. Una jornada que se espera magnífica y que comenzará en Saint-Gaudens, ciudad conocida por la multitud de cambios de líder que se producen cuando la carrera pasa por aquí. Pogacar intentará que se cumpla la tradición. El esloveno, que ayer volvió a atacar a Vingegaard, tendrá hoy una nueva oportunidad para desbancar al amarillo. Cuatro puertos , tres de ellos de primera categoría, en solo 129,7 kilómetros. Etapa infernal, sin apenas descansos, que puede marcar el futuro de la carrera. Se pasará el Col d’Aspin, la Hourquette d’Ancizan , el Col de Val-Louron-Azet y se terminará con la ascensión a Peyragudes. Casi cuarenta kilómetros de subida, aunque en realidad todo el recorrido pica para arriba. El Col d’Aspin, un clásico pirenaico, y la Hourquette d’Ancizan (2ª categoría), un descubrimiento más reciente, preceden al Col de Val Louron-Azet, propicio a los ataques. La ascensión final a Peyragudes, de 8 kilómetros al 7,8%, concluye con una rampa aún más dura (16%), donde Romain Bardet se mostró el más fuerte en la anterior llegada, por delante del colombiano Rigoberto Urán. Noticia Relacionada Tour de Francia estandar No Guerra de guerrillas al pie de los Pirineos Miguel Zarza Pogacar, fiel a su palabra, atacó de nuevo al líder Vingegaard subiendo e incluso bajando, pero el danés mostró su fortaleza y arrojo Escenario donde Pogacar quiere dinamitar un Tour que se le resiste y que, por ahora, domina Vingegaard por su ataque en los Alpes. Emboscada que le quiere devolver el esloveno, al que se le acaban las oportunidades para cazar el amarillo. Después del día de hoy, le quedará la llegada del jueves a Hautacam y la contrarreloj individual del penúltimo día. Recorrido que favorece al del Jumbo-Visma , que cada día que pasa se ve un poquito más cerca de llegar a París de amarillo.