Sin la intención de defender posiciones extremas, la importación de medicamentos era una acción necesaria, en vista de la abismal escasez de medicamentos, lo que se traducía en poca o ninguna accesibilidad a los tratamientos. El asunto radica en que esta acción se ponga en marcha asociada a políticas de medicamentos, para garantizar su calidad, eficacia y seguridad, en vez de obviarlos, solo por colocar un medicamento en el anaquel o mostrador. Además de incentivos de seguridad jurídica para los laboratorios farmacéuticos fabricantes en Venezuela.