Alemania busca nuevos suministros de gas e hidrógeno en Canadá

Los miembros de la «coalición semáforo» que gobierna Alemania suelen volar por separado en los viajes oficiales. Asumen el riesgo de duplicar las emisiones de CO2 con tal de respetar el espacio de los correspondientes equipos políticos. Pero para esta visita a Canadá, el ministro de Economía y Clima, el verde Robert Habeck, se ha subido al avión oficial de Olaf Scholz, con el fin de optimizar el esfuerzo. Después de que Qatar y Noruega se hayan negado a aumentar el suministro de gas a Alemania , solo queda la opción canadiense, un tanto desesperada, para garantizar un otoño con calefacción. Scholz y Habeck harán además todo lo posible por promover la construcción de una terminal para llevar gas natural licuado a Europa que podría adelantarse al gasoducto MidCat, destinado a unir España y Francia, que podría proporcionar el gas que necesita Alemania desde el norte de África. Antes del despegue, un portavoz del gobierno ha rebajado las expectativas del suministro canadiense. «Está claro que no se podrá entregar nada en los próximos uno o dos años, porque no hay terminales de exportación en la costa este del país», ha explicado, «pero sobre todo queremos unir y vincular a Canadá con Alemania como un proveedor seguro de gas y de hidrógeno en el futuro». También ha adelantado que Scholz no ejercerá más presión de la estrictamente necesaria porque no quiere causar más problemas al primer ministro Justin Trudeau, que ya ha recibido feroces críticas internas por la entrega a Alemania de una turbina de gas de Siemens Energy para el gasoducto Nord Stream 1, sujeta a las sanciones internacionales contra Rusia. En la provincia de Quebec, hay además una oposición considerable a la construcción de una terminal de GNL, especialmente por parte de grupos ambientalistas, por lo que Scholz y Habeck también se reunirán con el jefe de gobierno de Quebec. «Estamos trabajando en preguntas sobre la mejor ubicación de la terminal, en la costa este o en la costa oeste. Pero yo diría que la gran oportunidad en la costa este radica a futuro en el hidrógeno», ha declarado el ministro canadiense de Recursos Naturales, Jonathan Wilkinson. También se planea un doble uso para las terminales de aterrizaje de GNL en la costa Alemana y esta posibilidad gusta especialmente al gobierno de Ucrania, que apoyará el proyecto a través de la influencia de la minoría ucraniana en Canadá. «El GNL de Canadá es un activo mucho mejor que el gas de Rusia», ha subrayado el jefe de la compañía energética ucraniana Naftogaz, Yuri Vitrenko, «Canadá es un país democrático que no invade a sus vecinos. Los proveedores canadienses no tienen supremacía en el mercado alemán y no abusan de él, como lo hace Gazprom , que aprieta artificialmente la oferta, domina el mercado y estafa a sus clientes«. Sin embargo, todavía no está claro si los dos países europeos lograrán ese objetivo. En los últimos meses, Canada y Alemania ya han discutido entre bastidores qué opciones hay disponibles para las terminales de GNL en la costa este. El ministro de Medio Ambiente de Canadá, Steven Guilbeault, dijo en junio que la planta de Repsol en Nuevo Brunswick era el proyecto más factible. «La economía del GNL en la costa oeste es casi seguramente mejor que la del GNL en la costa este, considerando lo lejos que están los requisitos de transporte», señaló. El coordinador transatlántico del gobierno alemán, el liberal Michael Link, ha sugerido que Alemania estaría también abierta a un proyecto en la costa oeste, aunque este esté más destinado a los clientes asiáticos. «Dado que el gas exportado desde allí ira al mercado mundial, la oferta terminará y los precios caerán», ha justificado. «Nuestro problema no es encontrar gas natural licuado en el mercado internacional, sino que no existen las infraestructuras necesarias para transportarlo hasta Alemania y poder así independizarnos del gas ruso«, ha explicado el ministro Habeck inmediatamente antes de emprender la misión a Canadá, »la pregunta no es de dónde viene el gas, sino cómo entra en Alemania«. «Canadá tiene recursos minerales muy ricos y similares a Rusia, con la diferencia de que es una democracia confiable», ha dicho el canciller Scholz apenas aterrizaron en Montreal, «esto abre nuevos campos de cooperación y en particular queremos cooperar estrechamente en el desarrollo de una economía del hidrógeno». MÁS INFORMACIÓN noticia Si El embargo de petróleo le costará a Rusia unos 140.000 millones al año Durante la visita, de hecho, Alemania y Canadá firmarán un acuerdo de cooperación en la producción y transporte de hidrógeno, un protocolo de suministro de gas natural licuado y un pacto para la extracción de minerales y metales como el níquel, el cobalto, el litio y el grafito, fundamentales para la producción de baterías.

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Author: Pablo Perez