Alimentos, energía y servicios turísticos encarecen las vacaciones a los españoles y disparan el IPC hasta el 10,8% en julio

La inflación no encuentra techo. Tal y como había avanzado el Instituto Nacional de Estadística (INE) hace unos días, el Índice de Precios al Consumo (IPC) escaló el pasado mes de julio hasta el 10,8% -la mayor subida que se registra desde 1984-, aupado por el imparable encarecimiento de los alimentos , la persistencia de las tensiones de precios en la electricidad y el gas y el inicio de la temporada turística, que ha traído consigo incrementos sustanciales de precios en los sectores más vinculados a esa industria. Los españoles encaran sus vacaciones más caras. El coste de la cesta básica de la compra no deja de subir. Según el INE, en julio, la carne (1,1%), el pan y los cereales (1,4%), los productos lácteos (1,6%), los huevos (1,6%), el pescado (0,9%) y las aguas y refrescos (1,1%) estuvieron entre los productos que más subidas de precios experimentaron. El capítulos de alimentos y bebidas no alcohólicas acumula una subida del 13,5% en el último año, un encarecimiento que no tiene precedentes desde que se iniciara este registro en el año 1994. Los ciudadanos también han tenido que afrontar el verano más caluroso de los últimos años con los precios de la energía más altos de toda la historia. En julio, el precio de la electricidad, que ya venía acreditando una subida superior al 50% desde el inicio del año, pegó otro estirón al alza del 6,4% , ayudado probablemente por el efecto de la rebaja de impuestos que el Gobierno aprobó hace ahora un año y que moderó la evolución del precio de la electricidad en el mes de julio de 2021. Sea como fuere, continúa siendo el principal factor de subida de los precios en España. El gas subió otro 5,3% y el único alivio vino por el lado de los precios de los carburantes, que presentaron un pequeño retroceso del 3,7% en el caso del gasóleo y del 5,9% en el caso de la gasolina. MÁS INFORMACIÓN Los precios de hoteles, cafés y restaurantes registran su mayor subida en 28 años El otro vector de encarecimiento del coste de la vida en el mes de julio fue la industrial de turismo. Tras dos ejercicios de supervivencia, en medio de las restricciones ocasionadas por la pandemia, las favorables expectativas para el sector parecen haberle animado a normalizar también sus tarifas . La información proporcionada por el INE revela un encarecimiento del 13% en los paquetes turísticos, del 3,5% en los servicios de alojamientos y del 0,6% en la restauración, con incrementos de precios en productos típicos de esta época como la cerveza. Se modera el efecto de las rebajas del Gobierno El dato de julio también ha mostrado como la acción gubernamental ha perdido cierta fuerza a la hora de moderar los precios. El Índice de Precios al Consumo a Impuestos Constantes, el indicador que mide cómo estaría evolucionando el IPC si las autoridades no hubieran introducido ningún cambio en el sistema fiscal, se situó en julio en el 11,5% , apenas siete décimas por encima del índice general. Según el INE, ése es el efecto que han tenido las rebajas fiscales del Gobierno, ocho décimas. Muy por debajo de los tres puntos que proclama el Gobierno y que le han llevado a afirmar que la inflación estaría en el 15% si no hubiera sido por la acción gubernamental. Hay que decir aquí, que este indicador solo descuenta el efecto de las medidas fiscales y no tiene en cuenta medidas de otra naturaleza como la bonificación de 20 céntimos sobre el precio de la gasolina, sobre la que se presume un efecto moderador de los precios, pero que al tratarse de una medida no fiscal no se tiene en cuenta. El dato del IPC (índice de precios al consumo) de julio publicado por el INE indica una subida mensual de 0,6 puntos respecto al anterior dato de junio, situando el indicador en el 10,8% , el nivel más alto desde septiembre de 1984. Por otra parte, la tasa de variación del IPC armonizado, que estima el gasto en función del consumo realizado dentro del país por los hogares, aumenta siete décimas y alcanza del 10,7% con una variación mensual de -0,6%. Las medidas adoptadas en los últimos meses por los bancos centrales para combatir la dinámica alcista de la inflación , con sucesivas subidas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo (BCE) todavía no se han traducido en términos inflacionistas. Alemania se mantuvo estable en julio, con una bajada del 0,1% respecto a junio y del 0,4% tomando mayo por referencia, lo que la sitúa en 7,5%. No ocurre lo mismo con Portugal , cuyo índice se disparó al 9,1% en julio, el más alto de los últimos 30 años del país. En el caso de Estados Unidos , la inflación también se mantuvo estable en julio, con una ligera caída de seis décimas respecto a junio dando como resultado un índice de 9,1%.

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Author: Pablo Perez