La izquierda latinoamericana ha mutado a populismos autoritarios como el caso de Venezuela y a populismos que guardan más o menos las formas democráticas, el denominador común es la redistribución populista rentista no la lucha de clases ni los estatismos a gran escala, Cuba, Venezuela y Nicaragua representan lo más atrasado y por eso con la elección de Gustavo Petro como presidente de Colombia es posible que algunos miembros del Foro de Sao Paulo se replanteen su apoyo a estos autoritarismos sin llegar a la ruptura.