En Venezuela se producen protestas permanentemente por distintos motivos, las más recientes de los maestros, personal de la salud, docentes y trabajadores administrativos de las golpeadas universidades, visibilizan un conflicto que hay que entenderlo como parte de la crisis sistémica de la política y de la poca voluntad de los políticos para acompañar esas protestas para integrar esos relatos a la agenda política del cambio que requiere priorizar el campo opositor urgentemente para no perder la poca credibilidad que le queda y del lado del gobierno para darle respuestas y soluciones a las justas demandas de los sectores que expresan su indignación y son ignorados.