El cierre indiscriminado de escuelas, la reducción de programas educativos y deportivos, los altos niveles de pobreza y la ausencia de un plan de país para atender el problema de violencia son algunos de los factores que ponen en riesgo a los niños y adolescentes de Puerto Rico, empujándolos, en algunas ocasiones, a adentrarse al peligroso mundo criminal, coincidieron profesionales consultados por <a href="https://www.