Luego de que la espada fuera robada por el M-19 se especuló que fue vendida a Pablo Escobar, líder del cartel de Medellín. Su hijo Juan Pablo, hoy conocido como Sebastián Marroquín, contó en un libro que un día su padre llegó con una espada y le dijo que había sido de Simón Bolívar. (Captura de pantalla del tuit de Paloma Valencia)