El primer ministro de Taiwán, Su Tseng Chang, ha avisado este domingo a China de que la isla nunca aceptará sus reclamaciones soberanistas y ha garantizado que no cederá a la presión de sus ejercicios militares, incrementados durante los últimos días en represalia por la visita al territorio de la presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi, que Pekín ha considerado como una afrenta. « Nunca nos doblegaremos ante la presión. Defendemos la libertad y la democracia, y creemos que los taiwaneses desaprueban las acciones de intimidación de China con la fuerza y el ruido de sables en nuestra puerta«, ha afirmado el primer ministro. Su ha pedido al Gobierno chino que abandone las maniobras, consideradas por los expertos taiwaneses como un simulacro de invasión. (Noticia en ampliación)