La revolución digital nos ha permitido facilitar el acceso a bienes y servicios a través de internet. Los trabajadores independientes y “nómadas digitales” se han convertido en los protagonistas de esta fuerza laboral emergente.
Así el mercado para la oferta de servicios y bienes crece, mientras se unen nuevos actores productivos a las casi infinitas posibilidades que ofrece el mundo digital.
Este proceso nos invita a reflexionar sobre las oportunidades y particularidades que hacen de este sistema de oferta y demanda, único en el horizonte del tiempo.
La Economía GIG es una nueva forma de economía colaborativa que responde a las necesidades actuales de adaptabilidad y agilidad. Estas empresas, o prestadores de servicio promueven la descentralización y la empleabilidad inclusiva a través de la tecnología.
Así, mientras el uso de un bien o servicio es compartido, también se construyen comunidades compuestas por miles de individuos que de otra forma no tendrían la oportunidad de generar ingresos.
Gracias a las plataformas colaborativas, la economía GIG, además de aprovechar las capacidades y recursos pasivos en existencia, también hacen posible para el usuario la personalización de la experiencia no solamente del servicio o producto que adquieren, sino también del oferente, pues las plataformas permiten conocer e incluso camificar, los perfiles de quienes pertenecen a las plataformas colaborativas.
¿Cómo?
La esencia de la ‘gig economy’ está en la libertad, la cooperación y la flexibilidad, ofreciendo nuevas oportunidades de desarrollo a sectores de la población vulnerables.
Por ejemplo:
Una madre soltera podrá trabajar en los horarios que más le convengan; una persona con discapacidad podrá ofrecer sus servicios desde su casa y cualquier persona podrá laborar sin que su ubicación geográfica represente un impedimento.
Con la transformación digital, nos enfrentamos a nuevos cambios en la manera en cómo nos empleamos, fortaleciendo la libertad económica y haciendo cada vez más relevante la reducción de las brechas digitales y laborales.
Es urgente acercar a los guatemaltecos infraestructuras eficientes de telecomunicaciones y una transformación de conocimiento para aprovechar las ventajas de la Economía GIG.
Como guatemaltecos podemos aprovechar las oportunidades que la revolución digital pone frente a nosotros, solamente hace falta que construyamos condiciones necesarias para que de forma eficiente e intencional podamos incluir a los sectores más vulnerables de la población en un proceso de integración exponencial de camino al futuro.