Fusilamiento de las libertades en Guatemala

Una a una han venido cayendo

Cuando por la emoción y tristeza faltan las palabras, lo mejor es acudir a otro género artístico, que en este momento de conmoción pueda ser más expresivo. Esto hago hoy. Ilustro este artículo, quizá el último, con la obra del pintor español Francisco de Goya, que es conocida como El 3 de mayo, la cual se encuentra en el Museo del Prado, en Madrid. Para mí esta pintura expresa, mejor que muchas palabras, el fusilamiento progresivo de las libertades en Guatemala, que una a una han venido cayendo, siendo la última el ahogamiento de la libertad de prensa independiente. Me ocuparé del arresto y juzgamiento de Chepe Zamora, presidente de elPeriódico, en el contexto en el que ocurre.

En la pintura que ilustra este artículo, Goya plasma la lucha patriótica del pueblo español contra la dominación francesa, la cual marca el inicio de la guerra de independencia hispánica. Manu militari, Napoleón Bonaparte sentó en el trono español a su hermano José Bonaparte. El 2 de mayo de 1808 milicianos franceses montados a caballo pelearon contra el pueblo sublevado en La Puerta del Sol. Muchos de los rebeldes fueron arrestados y fusilados en los días sucesivos. Pronto se inició una guerra en todos los frentes hasta la liberación de España del yugo francés. El fusilamiento de mayo de 1808 ha sido considerado siempre como sinónimo de patriotismo y heroísmo.

Esta obra de Goya es pionera de una nueva generación pictórica, porque rompe con las costumbres artísticas vigentes; es reconocida como una de las primeras obras del arte contemporáneo. En el cuadro, los críticos ven visualmente descrita la estupidez, crueldad, represión e inhumanidad del momento, expresada por el pintor de una forma personal y visionaria. El cuadro es desordenado como ese momento de la historia. En la pintura, los franceses están a la derecha, en la parte oscura del cuadro, no muestran el rostro, lo cual expresa que son un enemigo anónimo pero mortífero, pues exhiben las armas prestas a disparar. Los militares de Napoleón forman un conjunto monolítico. En la parte izquierda del cuadro, están algunos patriotas muertos en el piso. Una nueva carga de fusilería va contra los que están de pie. Otros esperan el turno. El cuadro representa a toda la sociedad; figura una mujer y también un sacerdote de rodillas. Una mano de los fusilados muestra un estigma en la mano. El punto de luz es el de un hombre con camisa blanca (el blanco significa pureza e ideales) con las manos extendidas, que recuerda la crucifixión de Cristo. 

El establecimiento de José Bonaparte como rey de España tuvo repercusiones de todo tipo, inclusive legales. Dio lugar a las famosas Cortes de Cádiz, que elaboraron una constitución progresista, favorable a las provincias españolas de ultramar. Esta suprimió impuestos a los indios en América, que consideró que estaban injustamente olvidados, y promovió todo tipo de libertades entre ellas la de prensa, hasta entonces silenciada. Desde todo punto de vista fue un punto de inflexión en la historia de España y de sus provincias en América, que cerca de una década después lograron su independencia.

Aterrizo ahora en lo que pasa en Guatemala. Desde el comienzo de su gobierno, el presidente Giammattei y su círculo íntimo empezaron el fusilamiento de las libertades ciudadanas. Consiguieron la mayoría de votos en el Congreso por medio de un sencillo toma y daca: tu voto a cambio de que se otorgue la realización de obra pública cara y de mala calidad. Los diputados de los partidos de Zury Ríos y de Sandra Torres aportaron sus votos, para que no se obstaculizara la candidatura presidencial de ambas. El arreglo Giammattei-diputados ha sido llamado Pacto de Corruptos. Un pacto no escrito pero que en el Congreso funciona de forma eficiente. Así se empezó la pérdida del balance de poderes, de los pesos y contraperos necesarios en una democracia. El fusilamiento de las libertades siguió su curso. El Pacto de Corruptos pasó a los nombramientos del Contralor de Cuentas y de los magistrados del tribunal supremo electoral (a propósito lo pongo con minúsculas porque está sumiso a la rosca de poder). Todas estas personas fueron seleccionadas tras la promesa previa de que serían sirvientes del Pacto de Corruptos. El fusilamiento de las libertades ciudadanas siguió adelante. El Pacto de Corruptos llegó al control de las altas cortes y del Ministerio Público. Más recientemente de la rectoría de la Universidad de San Carlos y del cargo de Procurador de los Derechos Humanos. Con el fusilamiento progresivo de las libertades, realizada por un pelotón sin rostro como en el cuadro de Goya, Guatemala se transforma en caricatura de país. Para controlar el país sin voces disidentes, solo faltaba fusilar a la libertad de prensa, último reducto de la democracia, que es lo que ahora acontece. 

En una nación sin pesos y contrapesos, sin balance de poderes, sin real democracia, con un agonizante Estado de derecho, la voz más sonora contra el sistema corrupto (la invasión foránea de los franceses en el cuadro de Goya) ha sido elPeriódico y su presidente Chepe Zamora. La carga de las balas legales caen ahora sobre Zamora y el medio periodístico. Como en el cuadro de Goya, en este momento la situación del país es confusa.

En los tribunales, la acusación contra Zamora la llevará el Ministerio Público, que por años ha sido señalado por elPeriódico de ser un ente corrupto, al servicio de los intereses del Presidente. Especialmente han sido señalados la fiscal general, Consuelo Porras, y el fiscal contra la Corrupción, Rafael Curruchiche. Como Chepe y el medio periodístico han evidenciado que Porras y Curruchiche son “agentes corruptos y antidemocráticos”, en palabras del Gobierno de Estados Unidos, no se puede esperar que en el juicio promuevan la justicia sino solo la venganza. No son idóneos para la tarea.

Los tribunales que juzgarán a Chepe son los que él ha fustigado por corrupción. En estas circunstancias, pedir justicia es sinónimo de estupidez. No hay condiciones para que la haya. Lo que está en curso es la revancha, como lo señaló la Conferencia Episcopal de la Iglesia católica en Guatemala.

En la prisión en que se encuentra Zamora hay también recluidos narcotraficantes, políticos corruptos y asesinos evidenciados por elPeriódico, quienes podrían pagar (el dinero les sobra) para que un sicario mate al periodista. Los asesinatos de reos son moneda de curso legal en las cárceles, siendo el más famoso el de Byron Lima, ligado al caso del asesinato del obispo Gerardi. La única alternativa sería la prisión domiciliaria porque el asesinato de Chepe sería un hecho contra natura, que marcaría la fecha exacta del fin de la democracia en Guatemala.

Quienes en nuestro país se llaman libertarios son los primeros que deberían levantar la voz por el fusilamiento, una por una, de las libertades de una democracia y república. Con voz precaria, una persona de centro derecha, creyente en el capitalismo y la economía liberal, y, sobre todo, en la LIBERTAD, alzo mi voz de protesta y de expresión de amistad, solidaridad y aprecio por Chepe Zamora y su causa por la decencia pública y contra todo lo que signifique corrupción. El columnista Richard Aitkenhead escribió ayer que “El punto de no retorno está muy cerca”. Para mí, ya llegamos a él.

Lo que ocurre hoy en Guatemala lo considero un parteaguas, el inicio de una lucha diferente por la libertad, como ocurrió en España contra la invasión y tiranía napoleónica. Sé que la libertad siempre prevalece. Aquí, en Nicaragua, Cuba o Venezuela. La tiranía nunca es eterna. La democracia resucitará en Guatemala, como ocurrió en nuestro país en 1920, 1944 y 1982-1986.

El libreto de acusar a los periodistas de lavado fue tomado del dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, que hizo otro tanto con los Chamorro. A algunos de ellos los encarceló y cerró su medio periodístico. En El Salvador también se ha hecho otro tanto. Ahora esa narrativa sigue en Guatemala.

Si no hay nadie que a diario exhiba la corrupción en Guatemala, nuestras autoridades se honrarán. No porque cambien su conducta, sino porque ya habrán callado a la voz más fuerte que la denunciaba. Como también dicen los obispos católicos, ahora se ha sembrado un “ambiente de zozobra y miedo en los medios de comunicación.” No hay dónde perderse. El fusilamiento de Guatemala sigue su curso. Como seguramente este será mi último artículo, agradezco a los pocos o muchos lectores que tuve a lo largo de los años. No digo adiós y hasta luego, sino adiós y hasta nunca. Concluyo mi larga vida periodística (trabajé o dirigí medios escritos, radiales y de televisión) expresando mi solidaridad, aprecio, amistad y estima por Chepe Zamora, y mi dolor por Guatemala. Como pese a mis más de 80 años aún me quedan fuerzas para escribir (creo que lucidez no me falta) espero tener la oportunidad de redactar una biografía de Chepe, el más destacado periodista de Guatemala en casi una centuria; una persona que marca un antes y después en el qué hacer periodístico de Guatemala, como ocurrió también con la pintura de Goya; un ingeniero que con solvencia y éxito incursionó  en la lucha partisana contra el poder, que en nuestro país es una hidra de siete cabezas. Según la mitología griega, la hidra era un monstruo acuático, despiadado, con forma de serpiente policéfala y aliento venenoso, que custodiaba la entrada al inframundo

En Guatemala hoy estamos ya en Xibalbá.

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Author: Maria Suarez