Todos los días se observan los dramas de nuestras ciudades del país. Unas con más problemas que otras, pero en el fondo, el mal vivir de nuestra gente, es lo cotidiano, lo acostumbrado. El reclamo ciudadano ha sido la protesta recurrente, de todos los días. Es una situación que desborda lo común y manejable por los gobiernos locales. No tenemos un buen país cuando se detalla “La realidad de nuestras CIUDADES”.