Petro dirige a Colombia hacia el desastre institucional y la destrucción de la república, y reafirma el giro del continente favorable a los intereses de la usurpación, de mantenerse indefinidamente en el poder. Petro es un personaje conocido, de vieja data guerrillera y una gestión fallida como Alcalde de Bogotá. No hay nada bueno que esperar. Corona por medios democráticos lo que buscó por otros. Se vale de la dimensión psicológica en donde se asienta el significado de lo simbólico, para apartarse de los símbolos de la república. Lo constatamos en la toma paralela de posesión popular espiritual, continuación del relato de la deuda ancestral. La espada de bolívar vilmente utilizada para posesionar al movimiento guerrillero.