La dignidad nacional vive

Hoy, antes que agosto se desvanezca y la fecha sea soterrada, rescato y dedico este  espacio a la conmemoración del Día de la Dignidad Nacional –2 de agosto–, que  representa  un hecho histórico en el que jóvenes guatemaltecos se enfrentaron a las huestes de otro “ejército paralelo” respaldado por su caudillo militar. La mayoría eran menores de edad, movidos por ideales infundidos en su propia Escuela Politécnica que pensaron “Patria o muerte” cuando percibieron una ofensa a la presencia de otro ejército, al que los dirigentes políticos y militares, le rendían honores.

Sin duda, la mayoría de lectores olvidaron el hecho porque no existe la educación que se los recuerde. Los de mi generación lo recordamos admirando su patriotismo, con claros ideales e inclaudicables valores que muchos guatemaltecos compartimos, pero no  defendemos. Somos sus contemporáneos, amigos y solidarios con su gesta y  con sus padecimientos. Ahora, unidos en la reflexión: ¿Qué le pasó a nuestro ejército?

El 2 de agosto de 1954 dicho en la reciente conmemoración de la fecha, el coronel Mario Paiz, acentuó en su discurso de valioso contenido histórico:”, “La juventud militar sin intereses personales, económicos, políticos ni ideológicos reivindicaron la dignidad del Ejército y de la patria que había sido humillada… ”

Más adelante significó: “Queda esto como ejemplo a las nuevas generaciones de guatemaltecos y en especial a los caballeros cadetes, fieles guardianes de los principios por los cuales lucharon, valor, virtud, unión, deber y fuerza que constituye la máxima expresión del hombre libre, temeroso de Dios, respetuoso de las leyes y comprometido con su patria, nuestra amada Guatemala, que hoy, más que nunca necesita de hombres de la talla de estos jóvenes que entregaron la vida, lo más sagrado, por defenderla”. Es decir, fueron hechos significativos desencadenados  por actitudes  entre militares que, desde entonces, unas oportunidades son ignorados otras olvidados y otras desvalorados.  

Mucha suerte tuvo la “Asociación 2 de agosto” porque este año, el actual Ministro de la Defensa apoyó y permitió que los sobrevivientes de los 154 héroes y sus amigos los honráramos y cantáramos el Himno Nacional en el recinto antiguo de la Escuela Politécnica, insuflados de aquel sentimiento de amor a Guatemala con que crecimos y ahora vulnerado despiadadamente. No obstante, lo mantenemos. La dignidad de Guatemala es un valor que tiene un sentido y late incansable en miles de corazones ahora sometidos.

Sargento abanderado Jorge Luis Araneda Castillo, cabo Luis Antonio Bosch, C.C. Carlos Enrique Hurtarte y soldado Lázaro Yucuté. ¡Héroes de la defensa de la Dignidad Nacional! Rueguen por nosotros.

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Author: Maria Suarez