Como bien suele decirse de los asuntos del interés colectivo en el medio muchas veces lo urgente no da paso a lo importante. Los grandes problemas institucionales que se observan día con día no dan paso a evaluar y reflexionar sobre las amenazas de hambrunas, cambio climático y otras por el estilo; y todo ello ante la gran potencialidad que tiene el país hacia temas como el turismo sostenible, dada la riqueza de patrimonio natural y cultural que tenemos. Qué no dieran en República Dominicana por contar con un Tikal o con un Mirador-Río Azul, mientras que áreas colindantes de tales entornos desfallecen ante el azote del narcotráfico, la frontera agrícola y el extractivismo.
Así un interesante reportaje de Rosa María Bolaños de Prensa Libre, el pasado 4 de agosto, pasó desapercibido por la opinión pública: Dudas sobre futura extracción de crudo. El mismo afirma que el contrato de exploración y explotación petrolera del campo Xan, situado en el corazón de la Laguna del Tigre, en Petén, vence pronto, y es más: para el 15 de agosto del presente año, debiera esperarse el plan de restauración ambiental.
Como bien se sabe durante el gobierno de Álvaro Colom se decretó una prórroga de tal contrato, creándose además el Fondo del Petróleo (Fonpetrol), que es utilizado como un anzuelo para que las municipalidades de la zona otorguen el aval respectivo, ante lo que podría ser un proyecto que, de no monitorearse y evaluarse continuamente, significaría un riesgo inmenso para el patrimonio natural y cultural del vasto territorio petenero, que debiera considerarse como la gallina de los huevos de oro del desarrollo sostenible guatemalteco.
Lo de Perenco se trata de un contrato que adquirió vigencia en el año de 1985, en época de los gobiernos militares, con un plazo concesionario de 25 años, creándose luego Fonpetrol en plena época de dominio de caciques peteneros y de un desarrollo local distrital sediento de recursos para proyectos hormiga, conllevando ello a una prórroga que incluso no fue firmada por el ministro de Ambiente de ese tiempo, el conocido experto Luis Ferraté.
El reportaje de Bolaños permite visualizar que la estrategia del gobierno actual podría ser la de buscar una iniciativa de ley que permita flexibilizar mediante acuerdos gubernativos futuras prórrogas, lo que sentaría un precedente para toda la actividad extractiva minera y de explotación del crudo que se lleva a cabo con grandes riesgos ambientales en las zonas guatemaltecas de mayor belleza natural y con un envidiable acervo de patrimonio histórico prehispánico.
Dado el clima nublado que persiste sobre los grandes problemas del país, y la opacidad en la discusión que existe en el Congreso de la República, nada se sabe sobre el tema Perenco y la continuación y forma de la explotación del crudo nacional. Ello llama la atención precisamente en momentos cuando la temática de los combustibles fósiles no solo llama la atención de los titulares de la prensa mundial, sino este escribiente y diversos centros de pensamiento hemos venido invitando a la discusión y formulación de una política energética que en un primer momento coadyuve a la contención de la escalada inflacionaria, pero que guarde un equilibrio con el ambiente.