España va de esfuerzo en esfuerzo hasta la derrota final. Más bien sus ciudadanos. Bueno, los apoltronados, no. Ustedes saben. Se ha convertido ya hasta en tendencia el asunto de pedir un esfuerzo más a los de siempre, un día sí y al otro, también. ‘Trending topic’ en la jerga actual, vaya. Y es que no se puede estrujar más a las familias y empresas españolas con tanta súplica adicional… ¿o sí? Las últimas peticiones del oyente Sánchez, estos días, al hilo del nuevo plan de ahorro energético. «No llevo corbata, eso significa que todos podemos ahorrar desde el punto de vista energético y he pedido a todos los ministros, a todos los responsables públicos, y al sector privado, en la medida de lo posible, que cuando no sea necesario no utilicen la corbata y así todos ahorraremos». ‘Superahorrando’ vamos. Y un ‘superesfuerzo’ supremo que hace el propio presidente del Gobierno . Él, predicando con el ejemplo (¿?). Pero ¡ojo! no se despisten, que lo del Falcon hasta para ir a comprar el pan sigue siendo su ‘modus operandi’. Los demás, con los machos apretados a la máxima potencia, vestidos de luces (eso sí, restringidas) y listos para salir al ruedo, activados ya en ‘modo crisis’, mientras otros siguen, decía, en su pertinaz ‘modo avión’. Y es que las familias españolas se van de vacaciones, sí. Casi obligadas, diría, por lo que está por llegar. Aunque las de menores ingresos, difícil. Y las que se van, muchas, con otro gran esfuerzo, pero ya con el chip cambiado y la vista puesta en el otoño que viene. Sus expectativas sobre el futuro no han dejado de empeorar desde que Rusia atacara Ucrania el pasado febrero, si bien la escalada generalizada de precios que ha seguido a la agresión no ha hecho otra cosa que ensombrecer aún más su horizonte financiero. Todo a pesar de que los chicos del Gobierno no lo han reconocido hasta ayer mismo como quien dice. Los datos y los hechos, sobre la mesa. Los consumidores españoles han revelado al BCE -en una encuesta a todos los europeos también recogida por el Banco de España -, un deterioro de sus expectativas no solo por el encarecimiento que puedan experimentar los precios en meses venideros sino también por la evolución futura de sus rentas, su situación patrimonial, particularmente sus ahorros, e incluso por la situación económica general. Conclusión, los españoles -los curritos, repito- tienen más que claro que sus ingresos serán menores que sus gastos. Noticia Relacionada opinion Si España, a oscuras, helada, sin corbata, y sin dinero para la temporada otoño/invierno María Jesús Pérez Tercera ola de calor del año, con temperaturas agobiantes que echaremos en falta en la segunda parte de un 2022 que se prevé con mucho frío en los bolsillos. Por ahora, apagar la luz, el aire acondicionado, no usar corbata… lo de reducir ministerios, asesores, viajecitos en avión… para el siguiente. Cierren al salir señorías, que se va el calor… o el frío, da igual, total. Y recuerden… en las ¡corbatas fuera! se queda, hasta hoy, el esfuerzo público. Enrocados en un Gobierno de 22 ministerios y tropecientas secretarías de Estado, direcciones generales, subdirecciones, asesores a Presidencia , asesores al resto de miembros del Ejecutivo … Y suma y sigue no crean. ¡Que no se diga que en este país no se crea empleo de calidad!… para afines y amiguetes, vaya. Esta misma semana incluso la ministra de los impuestos, María Jesús Montero -tal y como adelantaba ABC -, se ha visto ‘obligada’ a crear una nueva subdirección más dentro de la macroestructura que gestiona los fondos europeos -¿gestiona?-, de los que, cerrada ya la primera mitad de 2022, aún quedan por asignar más del 80% de lo presupuestado para todo el año, ¡ahí es nada! Dineros en la buchaca, con, digamos, intereses hasta que los sueltas… Todo con la debida transparencia, que es el pilar fundamental que asegura que no se produzca ninguna actividad relacionada con la corrupción. Consulta rápida a la RAE : ‘transparencia’ es «algo claro, evidente, que se comprende sin duda, ni ambigüedad». ¡Buf! Pues… el Consejo de Transparencia (institución pública independiente que debe garantizar el derecho de acceso a la información pública y velar por el cumplimiento de la transparencia en España, aunque en su seno se escucha que no estaría de más reforzar su autonomía y su independencia, introduciendo algunos ajustes, como definir mejor las funciones del presidente y de la comisión. ¡Pues si lo piensan así dentro!) anda con la mosca detrás de la oreja por la abultada, y creciente, plantilla de asesores adscritos, en concreto, al Gabinete del presidente Sánchez, que dirige Félix Bolaños -el hombre que dinamitó, tal cual, la corte de asesores y departamentos creados por Iván Redondo, a quien al paso que van le convierten fijo en Caperucita…- , a quien ha reclamado ya que cuantifique cuántos son en concreto y qué tareas tienen encomendadas cada cual, sus currículos, lo que cobran… algo que ‘algún’ ciudadano (¿de prensa quizás?) se lo ha reclamado hace un año y ha sido ignorado del todo. Pues… puestos a proponer, lo mismo habría incluso que cambiar la denominación para dejar de llamarlo Consejo de Transparencia y Buen Gobierno y llamarlo a secas Consejo de Transparencia, porque atribuciones en el ámbito de buen gobierno muchas no tiene y ellos mismos dentro advierten de que es frustrante contestar al ciudadano que pregunta que no pueden hacer nada cuando se les pide que actúen en esta materia. Noticia Relacionada ANÁLISIS estandar Si Sánchez envuelve la crisis con papel de «intereses ocultos» y se larga de vacaciones María Jesús Pérez El presidente insiste -sin corbata, como medida estrella de ahorro- en fantasiosas conspiraciones para anticipar qué empresas y particulares se verán afectadas por recortes de gas y luz, efectos de una situación crítica que primero negó, después calificó de puntual y ahora achaca a todos menos a él De momento, ni medio ‘coloraos’ se ponen en el Ejecutivo. De hecho siguen aumentando desde enero la nómina de altos cargos: ya son 803, y la de asesores, son 746, con un coste de 149 millones. Como parte de un plan de choque de gasto total para afrontar un otoño/invierno oscuro y helado -la lógica de este Gobierno-, en el que lo de bajar impuestos ni se plantea, que los 16.800 millones recaudados de más este año frente al pasado son muy ricos. Mientras, nuestros socios, con la medida contraria: bajar impuestos, para que sus ciudadanos tengan algo de dinerito en los bolsillos y seguir tirando de la economía de sus países. Lo hizo Italia con Draghi al frente y lo hace ahora Alemania con Scholz . ¿Creen ustedes que alemanes e italianos se quedarán sin Sanidad y sin Educación por ello? Deflactar la tarifa de IRPF ayudaría a los españoles frente a lo que está por venir. ¡Nos toman el pelo! Felices vacaciones por si acaso…