En castigo por usar botas de caucho, a la india Fernanda Huanci le cortaron las piernas con una motosierra. Para los indios del pequeño pueblo colombiano de la novela de Vanessa Londoño, El asedio animal, las mujeres no pueden llevar zapatos. Sus personajes lidian con un inventario de atrocidades medievales reducidas por la repetición. A la larga, invisibles.