León Sarcos: El cuadro que somos

Somos una pintura hecha a nanopedacitos de tiempo. Y ese espacio a veces es tan imperceptible por su transitar en el todo, que solo si vivimos en vigilia de lo que acontece en nuestra alma es posible atesorarlo en la memoria. No hay secuencia en su composición, como lo dicta la razón y puede confirmarlo la lógica; ocurre tan disperso y vistoso como el fuego de una bengala y tan de trazo en trazo; tal cual es el enamoramiento si un motivo oculto despierta íntimamente en su esplendor la belleza de Hathor y el sentimiento de Eros.

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Author: Pablo Perez