Tras dos veranos caracterizados por las restricciones a la movilidad y por la obligatoriedad del uso de las mascarillas incluso en las playas, los españoles han decidido priorizar este año 2022 sus vacaciones por delante de otros gastos. Así lo atestigua un artículo de análisis difundido este martes por el Banco de España a partir de la información de la Encuesta de Expectativas de Consumidores (CES) del Banco Central Europeo, que revela que el gasto vacacional es prácticamente la única partida que no se ha resentido del presupuesto familiar tras el intento de invasión rusa de Ucrania iniciado el pasado mes de marzo. La información referida a los consumidores españoles atestigua que al contrario de lo que se ha observado en otras partidas de gasto «las perspectivas relativas al gasto en vacaciones han seguido recuperándose» tras el estallido de la guerra, con la única excepción de las rentas más bajas que, según el análisis del Banco de España, «tiene un menor margen de maniobra para absorber un repunte en los precios mediante una reducción de sus niveles de ahorro». El blindaje táctico del gasto reservado a las vacaciones no quiere decir que los hogares españoles no se estén adaptando a un contexto marcado por el crecimiento exponencial de sus gastos como consecuencia de la inflación. El Banco de España detecta, de hecho, que desde el pasado mes de marzo los consumidores han activado el ‘modo crisis’ al calor del empeoramiento de sus expectativas ya no solo sobre el encarecimiento de los precios sino también sobre la evolución futura de sus rentas, de su situación patrimonial y de la situación económica general. Los analistas de la institución que gobierna Pablo Hernández de Cos confirman que la guerra de Ucrania puso punto y final a la tendencia a la recuperación del consumo que se venía observando en los meses anteriores y ha abierto una etapa de reducción significativa del gasto de los hogares que tendrá incidencia sobre la evolución de la economía. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Los datos que maneja Economía ya revelan una pérdida de confianza de consumidores y empresas noticia No El FMI pide que sean los consumidores quienes soporten todo el incremento de los costes de energía Es su respuesta natural a un horizonte en el que prevén que la presión de los precios se va a mantener durante varios años y que la inflación estará en niveles del 3% aún en 2025 , y en el que intuyen asimismo que sus salarios no van a crecer en la misma proporción y que, por tanto, se verán obligados a tirar de la bolsa de ahorro acumulada durante la pandemia para atender sus gastos estructurales. La otra parte de la estrategia de crisis que se percibe en la encuesta realizada a consumidores españoles por el BCE es la reducción de los gastos menos necesarios en bienes de lujo o bienes duraderos, como enseres del hogar, electrodomésticos o automóviles. El Banco de España advierte de que la situación más complicada se dará en los hogares que apenas disponen de colchones de ahorro y que se están viendo obligados a reducir su gasto en bienes básicos para hacer frente, por ejemplo, al encarecimiento del recibo de la luz. La conclusión del informe de la institución es que la gran mayoría de los hogares españoles se han adaptado a la subida del recibo de la luz sin abordar cambios sustanciales en sus patrones de gasto, con la única excepción de las rentas más bajas, donde sí observan un recorte del gasto en otras partidas.