Los perversos y sus daños

Perversa es una persona que causa daño intencionalmente y corrompe la costumbre o el orden y estado habitual de las cosas. Durante los últimos tiempos, hemos presenciado actos deleznables en los que están demostrando hasta qué precipicios se puede empujar a las personas que señalan impunemente, cuando utilizan la maldad para someter y hacer daño. Seres que actúan irreflexivamente y revelan resentimiento. Advierten el sufrimiento que generan, y no piensan a cuántas personas afectan con sus acciones. 

Los actos maliciosos provienen de los seres corruptos en su esencia, motivados por su codicia desmedida. Individuos que han perdido la consciencia de reconocer la realidad del perjuicio que causan. Una forma nefasta de violencia solapada. ¿Cambian los corruptos su actitud? No, no la cambian. Aumentan y contaminan para lograr sus objetivos. Robots al servicio de la maldad. Ni las palabras razonables y amables los sacan del error.

La fortaleza interna es invisible y lo más valioso que un ser humano puede tener. Es lo que nadie, absolutamente nadie puede arrebatarle a otro. Personas que han tolerado persecuciones y encarcelamiento han demostrado cómo sus valores y convicciones los han salvado de la destrucción moral y humana. El coraje es el capitán que nos saca de las tormentas de la vida, es la confianza que nos da claridad, es la serenidad que nos da paz, es saber que la Providencia no abandona.    

¿Será que hoy, a sociedades enteras las acostumbran, adormecen o paralizan por el miedo ante lo corrupto, el abuso sistemático que  aquí dura años? Llama la atención que al mencionar actos de atropello a cualquier nivel se manifiesta una reacción evasiva a tocar el tema. Sin embargo, se viven las consecuencias.

¿Qué pasa?  El peor engaño es a nosotros mismos, el no poner atención o aceptar una lacerante realidad que sí está sucediendo. Lo más peligroso de los actos maliciosos es su poder. Si es de un individuo a otro, uno es quien sale perjudicado. Si es alguien dentro de la familia, repercute en todos sus integrantes. Si es en una empresa, daña a los colaboradores y dueños. Si es en puestos de gobierno, afectan a todos los pobladores del país. A más poder de influencia, más los afectados.

Quienes practican el toma y daca de la corruptela, ante la crítica y señalamiento de sus acciones, se molestan y arremeten con lo que tienen a su alcance. Manipulan sus redes de influencia, planifican con estrategias para acallar y procuran por conservar su imagen de rectitud. Observamos cómo se coarta la libertad y el Estado de derecho, es una alarma. 

La capacidad que tengamos para poner límites al abuso y a la violencia de los actos maliciosos será la misma que nos fortalecerá para detener la corrupción de los perversos.  

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Author: Maria Suarez