En estos momentos en que la crisis de Venezuela no se limita a los embates que se derivan de la catástrofe económica y social que sacude su presente y asoma un futuro aciago-si no logramos deslastrarnos de la dictadura que la oprime. La figura del líder estudiantil Juan Requesen, se nos revela como un símbolo de autentica resistencia que, no solo irradia su coraje e infranqueable dignidad, sino que al mismo tiempo viene a ser un aliciente para los descorazonados venezolanos que tratan de sobreponerse a las nefastas consecuencias de tantos errores y traiciones en los que han incurrido algunos factores que han capitalizado la conducción de la lucha opositora en nuestro país.