En el Congreso de la Unión de julio de 1867, Benito Juárez nos regaló este apotegma: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.
Nuestro país se encuentra consternado ante la acusación y arresto del director y propietario de este diario, por ello inicié este artículo con una frase que debemos tener en nuestra mente y corazón todos los ciudadanos del mundo, muy especialmente mis queridos compatriotas guatemaltecos.
Inicio este párrafo con la experiencia que tuvimos en los últimos cuatro años, cuando cuatro personas fuimos acusadas por políticos de Escuintla, recibiendo una sentencia judicial de arresto, sin haber sido citados a juicio. Durante ese tiempo, los jueces no realizaban los juicios con pretextos como: mi hijo se enfermó, amanecí enfermo, estoy con síntomas de COVID; en una ocasión se presentaron 30 presos con prioridad legal para ser juzgados antes: varias veces alargaron la sesión anterior de dos horas, hasta cuatro y más, etc., fijando para unos tres meses después la fecha del juicio.
Pensé hacer una publicación exponiendo el problema, pero el abogado de uno de los diarios me indicó que, si se publica en la prensa escrita un caso como este, los jueces pueden realizar un juicio con un juez amigo de ellos, en que los declaren inocentes y sentenciar al periódico donde se publicó originalmente a publicar todo el juicio por cada uno de los jueces acusados. El abogado nos indicó: Un juicio como ese tiene en el periódico alrededor de 20 páginas, con un costo de Q20 mil por página, si fueran cinco jueces sería Q400 mil x 5, tendría que dejar una garantía de Q2 millones.
Estábamos acusados con falsedades y falsificaciones, lográndose después de cuatro años que se realizaran los dos juicios, en los cuales fuimos declarados inocentes.
Sobre el tema que hoy embarga a nuestro país, tengo el problema personal de que estamos agradecidos con las principales personas que están referidas por la población, ya que conociendo nuestra inocencia nos apoyaron: la fiscal María Consuelo Porras Argueta, nombrada con la solicitud del Sr. Presidente de la República Alejandro Giammattei Falla, y con mis publicaciones en elPeriódico, del empresario, director y dueño Lic. Jose Rubén Zamora Marroquín.
Cuando nos pusieron la orden de arresto, me enteré de que hay personas presas por años sin ser juzgadas, estando varias enfermas sin la esperanza de que su caso se lleve a juicio. Por ello formé y registré la Asociación Civil en Defensa de la Propiedad y en contra del Prevaricato (ACDEPRO), para que se respete la posesión de bienes adquiridos legalmente y de que, a quien se acuse, sea llevado a juicio lo antes posible, cumpliendo con las leyes correspondientes.
Es evidente que si somos personas con valores, por principio estamos en contra de la injusticia y de acuerdo en que se haga justicia, aunque en algunos casos nos duela, por ser parientes, amigos, personas a las que les tengamos deudas morales, económicas e inclusive a individuos no amigos.
Parte importante de nuestra formación es la enseñanza de primaria y de bachillerato, que recibí de los Hermanos Maristas. Esta semana tuve la triste noticia de la muerte de uno de mis maestros más queridos, el hermano Alejandro, salvadoreño José Antonio López, quien me dio clases en 4o. y 6o. de primaria y luego en 1o. de bachillerato. Tuve la felicidad de visitarlo varias veces en la zona 11 y en España, cuando fue Subdirector Provincial de Centroamérica.