El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el canciller alemán, Olaf Scholz, han comparecido este martes en rueda de prensa para sellar su alianza a favor del impulso de las interconexiones energéticas en la Unión Europea. Durante su comparecencia, Sánchez ha hecho un intento por rebajar las tensiones con Argelia tras la crisis de los últimos meses. «Me encantaría ser yo el que fuera a Argelia», señaló el presidente del Gobierno. Sánchez respondió así a la pregunta de si él o Scholz tienen previsto viajar próximamente al país magrebí , que visitó la semana pasada el presidente francés, Emmanuel Macron. Por su parte, Scholz ratificó ante Sánchez el «apoyo total» a interconexión gasística . La «seguridad de los suministros es parte de la seguridad nacional, alemana y europea», afirmó Scholz. Por su parte, Sánchez reiteró a Scholz su apoyo a la horade impulsar la interconexión energética de España con Francia a través de los Pirineos (el llamado MidCat). Aunque la interconexión por Francia es la prioridad de España, Sánchez recordó que hay una alternativa que pasa por una conexión con Italia , opción prevista ya por la Comisión Europea. Tras remarcar que España concentra el 30% de las capacidades de regasificación de toda Europa, el presidente español lamentó que no se pueda aprovechar esa potencialidad debido al «cuello de botella» con Francia. «Sea por Francia o por Italia», Sánchez insistió en que «España está dispuesta a ayudar a los países que más están sufriendo la dependencia del gas ruso y el chantaje energético de Putin». Ante la ola inflacionista que vive Europa, Sánchez defendió que España y Alemania comparten la prioridad de «trabajar juntas para proteger a las familias» de las consecuencias del conflicto en Ucrania. «Compartimos la vision europeísta y el crecimiento justo que comparta de forma equilibrada las cargas de la guerra en Ucrania», explicó Sánchez.