Abrumado por los problemas fronterizos en el sur, el entonces presidente Donald Trump declaró que los países de origen de estos migrantes eran shit holes (en su traducción literal: hoyos de mierda). Ningún presidente de la región respondió nada. Jimmy Morales hizo mutis por el foro. Como dice el refrán (los refranes son sabiduría popular), el que calla otorga. Anteriormente, de forma torpe, Jimmy le había ofrecido a Trump mano de obra buena y barata para la construcción del muro que en la frontera sur planeaba levantar el mandatario estadounidense.
La declaración de Trump fue una soberana patanada, impropia de un gobernante y de los cánones de la diplomacia internacional. Pero qué se podía esperar de una persona altanera, terca, inescrupulosa e inmoral en los negocios y vida sentimental, que carece de educación y modales. Pese al agravio, que no tienen antecedentes ni paragón, muchos guatemaltecos siguen admirando a quien nos insultó como nadie más lo había hecho antes. ¡Hasta parece que les gustó! Quizá se hayan entusiasmado con ser eso.
Lo peor que hasta la fecha se había dicho de Guatemala había sido que era un país bananero. Expresaba el sentir de que un pueblo tan miserable, regido por dictadores, para lo único que servía era para producir y exportar bananas. Con el tiempo, la expresión se fue suavizando después de que saliera al mercado la conocida marca Banana Republic, que lanzó al mercado populares outfits.
Al ver hoy cómo en Guatemala la plana mayor de la corrupción alineó a todos los entes a su favor, tanto de los tres organismos del Estado como de entidades autónomas y semiautónomas, y de observar cómo ahora hasta se descuartiza la libertad de prensa, de verdad, que de países bananeros (dicho con desprecio) pasamos ahora a ser el shit hole que Trump evidenció. Lo digo con las palabras del exmandatario estadounidense, porque en español la expresión es altisonante, impropia de la mejor educación, de esa que Trump carece.
En parte, yo le doy la razón a Trump, porque en Guatemala, la justicia es un shit hole, el Ministerio Púbico (MP) otro tanto, e igual el Congreso, el Tribunal Supremo Electoral. En el gobierno de la república todo apesta a big shit hole. Es una pena que las iglesias cristianas evangélicas guarden hoy un silencio ignominioso. A los pastores no les conviene seguir negociando con Satanás.
Dicen que en el gobierno del dictador Francisco Franco de España, tras la captura de un famoso delincuente, el director de la Policía salió diciendo por la televisión que, después de un hábil interrogatorio, el capturado aceptó las imputaciones que se le hacían y que hasta había admitido que había sido el toro que mató de una cornada al famoso torero Manolete.
Como por venganza a Chepe Zamora le están prefabricando y montando diversos casos, no me extrañaría que hábilmente el Ministerio Público acusara a Chepe de haber traído a Guatemala el COVID-19 y ahora la viruela del mono y eventualmente la del mico. Que también fue responsable de las tormentas tropicales Eta y Iota, para lo cual el MP revelaría importantes pruebas y testigos. Por la plata baila el perro. El chuchito amaestrado luce sus habilidades esperando la recompensa del amo. Por pisto bailan los altos funcionarios de gobierno, los diputados, fiscales, jueces y magistrados, los miembros del Tribunal Supremo Electoral, el rector de la Universidad de San Carlos, los sindicatos (los de Joviel a la cabeza), el Colegio de Abogados. Aquí en vez de haber balance de poderes, de pesos y contrapesos, lo que hay es un Jefe de Jefes, cuyas órdenes todos obedecen sin reticencia. Y, para que sea más alegre, todos bailan al son de los narcocorridos.
El caso de Chepe Zamora pasó de ser shit hole a lo que los astrónomos llaman agujero negro, que atrapa todo y que, es tal la gravedad interna, que no permite que salga la luz, en este caso, la verdad. Como parte del montaje, sin que se presentara a los tribunales, liberaron de la orden de captura a la fugitiva esposa de Ángel González, representante de canales de TV abierta, para que estos se sumaran en el croar a todos las ranas de este charco llamado Guatemala. Esta señora es hoy también angelita, pese a que elPeriódico, en una investigación premium, publicó los cheques de los canales y su itinerario hasta la compra de una mansión junto al mar para la entonces todopoderosa vicepresidenta Roxana Baldetti. El bien fue sujeto de extinción de dominio, porque Baldetti nunca pudo probar el origen lícito de los fondos. ¡Sin pies ni cabeza!, pero con cola.
El circo montado le está costando al país un desprestigio internacional de marca mayor. A Zamora lo tienen en una bartolina, en tanto que los corruptos a los que aquel denunció están en cárceles VIP. Pero ni el shit hole ni el agujero negro serán eternos. Zamora y la población nos liberaremos de ser como bueyes uncidos, que halan la carreta con parsimonia y desgano.
Como no quiero sonar pesimista, porque yo soy un optimista incorregible, digo que si bien todo lo que tiene que ver con la administración pública y la administración de justicia y de elecciones es un big shit hole, hay millones de guatemaltecos que rechazan este estado de cosas. Que todos los días se levantan a su trabajo. Muchos invocan a Dios. Pienso en los millones de emigrantes que injustamente fueron expulsados del país, que son quienes sostienen en gran parte la economía chapina; en los empresarios y trabajadores honestos, especialmente de la pequeña y mediana industria, cuya sobrevivencia en este tiempo convulso es difícil y complicada; en las amas de casa que cuidan de sus hijos y su hogar; en las personas dignas, que las hay por millones, que se desempeñan en medio del shit hole de la corrupción de un país bananero. Pero… de momento, por algún tiempo más, tendremos que seguir usando el cubrebocas para no sentir la pestilencia de un país al que los corruptos convirtieron en shit hole. Sin proponérselo, Trump lo evidenció.
Libertad para Chepe Zamora, cárcel para los corruptos.