Bajo la conducción del periodista Jose Rubén Zamora se han descubierto cientos de casos de corrupción y la existencia de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad (CIACS) que se incrustaron en el Estado desde los años 70, cuando el conflicto armado interno experimentaba momentos cruentos.
Desde el nacimiento de elPeriódico, los equipos de investigación han documentado cómo estos CIACS, bajo la conducción de generales, coroneles y mandos medios militares y con el pretexto de defender al Estado de la presencia del comunismo y organizaciones guerrilleras, se apoderaron de la inteligencia encarnada en la G-2 y el Archivo del extinto Estado Mayor Presidencial. Desde ahí coparon las instituciones de finanzas, las aduanas y fueron responsables de defraudación, contrabando, trasiego, corrupción, traslado de drogas, violaciones a derechos humanos, desapariciones forzadas, secuestros, torturas y rodearon, como roscas asesoras poderosas, a presidentes de la república y sector oligárquico quienes se decantaron por los castrenses. Y a la fecha esta dinámica ocurre con el actual gobierno.
Este diario documentó, antes de que se procesaran, casos judiciales como la Red Moreno o La Línea, la vinculación de estos militares, aglutinados en la famosa Cofradía, en acciones de contrabando aduanero, y describió el perfil de los militares y civiles vinculados a estas acciones ilícitas.
En sus múltiples investigaciones se recuerdan las historias del candidato a la Presidencia Alfonso Portillo y sus relaciones con estos militares de la Cofradía y quienes posteriormente desfalcaron al extinto banco del Ejército, las arcas del Ministerio de la Defensa y usaron al Crédito Hipotecario Nacional para transferir cantidades millonarias de esa cartera hacia cuentas internacionales que les pertenecían.
Zamora ha publicado cientos de escritos en donde también evidencia la relación de estos grupos con organizaciones criminales, el sistema político y diputados que se han beneficiado con actividades ilícitas, con contratos millonarios destinados desde el Ministerio de Comunicaciones a empresas vinculadas a políticos y sus financistas.
Zamora y elPeriódico son un baluarte para la democracia, la libertad de prensa y la libertad de expresión en Guatemala y son ejemplo para otros países que pretenden callar las voces periodísticas que documentan, investigan y explican a la ciudadanía las relaciones del poder con los CIACS y cómo ello afecta el desarrollo humano.
elPeriódico ha experimentado cientos de bloqueos financieros que han pretendido su cierre y a la fecha no lo han logrado. Lejos de ello, este diario tiene más vigencia que nunca y sus periodistas tienen un enorme reto por mantener su dinámica de investigación.
Mi solidaridad para Jose Rubén Zamora, elPeriódico, su personal administrativo, pero especialmente para los periodistas que laboran ahí y que viven en carne propia estos momentos difíciles.
Espero que a Zamora se le garantice el debido proceso, su legítimo derecho de defensa y, sobre todo, se le garantice la vida, su integridad, su dignidad y sus derechos humanos.