El ministro portugués de Administración Interna, José Luis Carneiro, desata la polémica por el subsidio de alojamiento que tiene por vivir a más de 150 kilómetros de Lisboa. Por ese concepto, recibe la cantidad de 750 euros al mes , después de que le autorizaran el ministro de Finanzas, Fernando Medina, y el propio primer ministro, Antonio Costa. Son 25 euros al día de compensación, prevista por ley para «los miembros del Gobierno que no tengan residencia permanente en la ciudad de Lisboa o en un área circundante de 15 kilómetros» durante el desempeño de sus funciones. El montante que percibe equivale al 50% del valor de las ayudas de coste establecidas para las remuneraciones base superiores al denominado nivel remuneratorio 18. Este subsidio de alojamiento existe de 1980 , según detalla el diario económico ‘Jornal de Negócios’. No obstante, Pedro Passos Coelho alteró las condiciones en 2012. Y es que incrementó la distancia requerida de 100 a 150 kilómetros. También bajó el tanto por ciento exigido, que estaba en 75% y hoy permanece en el 50%. Por eso, su subsidio no roza los 1.200 euros mensuales, como sucedía antes. Noticia Relacionada estandar No Más de 100.000 hectáreas han ardido este verano en Portugal Francisco Chacón Estamos ante una cifra desmesurada para un país de estas dimensiones y supera ampliamente las previsiones del Gobierno socialista, que detallaba un cálculo de únicamente 60.000 José Luis Carneiro reside en el área de Oporto, la segunda ciudad del país, y tiene que desplazarse a Lisboa para despachar sus asuntos. Se trata de un ministro socialista muy fiel a Costa y las redes sociales se llenan de mensajes del estilo: «Qué cara más dura pedir un subsidio con lo que cobrará» o «Los que necesitamos subsidios somos los portugueses y no nos los conceden». Indignación y controversia La indignación , pues, está servida. Claro que muchos piensan que sus recientes declaraciones constituyen una explicación. Dijo: «Creo que no tiene sentido plantearse quién puede suceder a Antonio Costa porque es, sencillamente, insustituible». La medida está provocando una gran controversia , en un momento en que los portugueses están ahogados por los altos precios de los productos , en general. No podía ser menos tratándose de un país que sufre los vaivenes actuales con un grado de exposición elevado. Los sueldos son muy bajos y la capacidad de ahorro se ve muy mermada. Por estas circunstancias, es comprensible el revuelo causado por la percepción de José Luis Carneiro, habitualmente con un perfil bajo pero que se ha puesto en el ojo del huracán a cuenta de este asunto, que puede llegar a alcanzar un ‘efecto bumerán’ debido al punto de retorno tal vez en ciernes.