Entregar un millón de hectáreas a la República de Irán es solo una parte mínima del pastel invadido. Se viene forjando desde que Hugo Chávez anunció expropiación en zonas de los estados Yaracuy, Lara, Cojedes y Portuguesa, para formar un eje estratégico, con apoyo fluvial y marítimo, otorgado a los militares iraníes, que desarrollan un poderoso complejo de cargamento bélico y alta potencialidad logística.