La hegemonía regional en el norte de África es lo que se llevan disputando desde hace casi más de seis décadas, Argelia y Marruecos . Los movimientos de independencia en ambos países vecinos tenían vínculos muy estrechos, pero cuando Argel siguió los pasos de Rabat como Estado independiente en 1962, las relaciones entre ambos comenzaron a deteriorarse poco a poco. Pero en 1975, tras la retirada de España, el choque frontal entre los dos países se produce por el control del Sahara Occidental . Noticia Relacionada estandar Si Argelia juega a dos bandas en sus relaciones exteriores Carlota Pérez Para Europa, Argel se ha convertido en un socio prioritario en materia de gas, mientras sigue abrazada a Moscú Argelia decidió cerrar en 1994 la frontera entre ambos países, después de que Marruecos le acusara de participar en un ataque terrorista en Marrakech e impusiera el requisito de visado a los argelinos que visitaran Marruecos. Desde entonces, las relaciones han vivido momentos de cierta calma tensa y también momentos de violencia como los choques del verano de 2021. El elemento detonantes del choque en ese momento, como no, volvió a ser el Sahara Occidental. Pero esta disputa, por la influencia sobre el Sahara Occidental, ha cruzado el Mediterráneo y se ha convertido en la pieza clave para entender las alianzas entre países del sur de Europa y los dos estados norteafricanos . «Ambos países magrebíes tienen intereses en Europa que los países del Viejo Continente pueden utilizar para minimizar las tensiones», señala Anthony Dworkin del European Council of Foreing Relations. Para lograr esto, apunta el investigador, los países europeos deberían apoyar más a Marruecos, pero sin molestar en exceso a Argel. Un complejo equilibrio en la balanza del norte de África. Complejo equilibrio Alemania y España, por ahora, han optado por Marruecos en la cuestión del Sahara, apoyando la soberanía marroquí en la antigua colonia española . Algo que en Argel, histórico aliado del Frente Polisario, no sentó nada bien y como consecuencia decidió retirar a su embajador en Madrid el pasado mes de marzo y reducir sus relaciones comerciales al mínimo. Por su parte, Italia y Francia parecen ahora más cercanas a Argel. Paradójico es el caso de París , que siempre ha sido el gran valedor en Europa de Rabat. Sin embargo, las relaciones entre Francia y Marruecos se han deteriorado mucho después de las revelaciones de ‘Forbidden Stories’, un consorcio de periodistas que publicaron cómo Macron fue espiado con el programa israelí, Pegasus, contratado por Marruecos. Por el contrario, los problemas históricos entre París y Argel, con la guerra de independencia de por medio, parecen haberse resuelto tras la visita de Macron en agosto. Un juego de alianzas en el norte de África que mantienen Rabat y Argel con el propósito último de liderar la región.