El euro se ha depreciado un 10,8% frente al dólar estadounidense en lo que va de año y se ha convertido en un factor inflacionista de primera magnitud, porque encarece las importaciones y muy especialmente las compras de energía , que se suelen pagar en dólares. Esto convierte al euro débil en una de las principales preocupaciones del BCE, cuyo mandato es mantener la inflación en torno al 2%. Pero hay quiénes se están beneficiando de esta situación gracias a la ventaja obtenida con las inversiones en acciones extranjeras , que mejoran así su rendimiento. Los mercados de valores llevan tiempo cayendo, pero hay inversores cuya cartera no se ve tan mal. Por ejemplo, cualquiera que invierta en un fondo indexado (ETF) que mapea el índice de las 500 empresas más grandes de los EE. UU. solo ha registrado una pérdida de precios del 4,3% en los últimos 12 meses, a pesar del hecho de que el índice S&P 500 cayó casi un 12% durante el mismo período. Esto también se aplica a las acciones individuales de los EE. UU. Las acciones de Tesla, por ejemplo han perdido más del 17% desde principios de año. Sin embargo, los inversores de la zona euro solo han sufrido una pérdida de alrededor del 12%. La razón es de nuevo el debilitamiento del euro. Cuando un inversor europeo compra una acción estadounidense, paga el precio de la acción convertido en euros . Si la compró hace un año a un precio de 100 dólares, tuvo que pagar por ella el equivalente a 84 euros en ese momento. Si el precio de la acción es el mismo después de un año, la acción vale hoy alrededor de 100 euros. Por lo tanto, el inversor puede esperar un beneficio de 16 euros sin que la acción en sí haya aumentado de valor. El efecto, sin embargo, también puede funcionar en la otra dirección: si el euro se aprecia frente al dólar, el valor de la acción en euros disminuye . Los expertos financieros hablan aquí de un «riesgo cambiario» que en estos momentos consideran muy bajo, dado que EE.UU. no tiene por delante el mismo invierno de crisis energética de Europa. Si esta apreciación no varía en breve, podría dar lugar a peligrosas fugas de capital huyendo de a tiempo de las pérdidas. Invertir en otras divisas, en todo caso, distribuye el riesgo, pero tampoco es un método seguro . No solo el tipo de cambio con el dólar es relevante. Quienes han apostado por el índice MSCI Emerging Markets han perdido casi un 26% desde septiembre de 2021 porque en este caso dominan otras monedas, como el renminbi chino, la rupia india o el dólar taiwanés. El euro también está perdiendo frente a estas monedas, pero no tanto como frente al dólar. Si los inversores invirtieron aquí con euros, todavía registran una pérdida de casi el 12%. «Las inversiones en activos en dólares son actualmente atractivas e importantes para distribuir los riesgos «, dice Thorsten Weinelt, estratega jefe de inversiones para negocios de clientes privados en Commerzbank. Especialmente en vista de la crisis energética, la guerra de agresión de Rusia en Ucrania y, por último, pero no menos importante, las expectativas de una recesión en Europa. Las cifras del Bundesbank para el primer trimestre de 2022 mostraron que los inversores privados alemanes invirtieron más de 240.000 millones de euros en acciones extranjeras , sin precisar la cantidad en dólares. Eso es el 47% de todas las inversiones. El año pasado fue del 42%. Los clientes del banco online Comdirect tienen el 40% de su cartera en valores en dólares. Y se trata de un mercado muy diversificado y amplio, hay donde elegir. Estados Unidos tiene una participación del 55% de la capitalización del mercado de valores mundial. Además, casi todas las transacciones importantes con materias primas se liquidan en dólares. Noticia Relacionada estandar No China y Rusia abandonan el euro en sus transacciones de gas Jaime Santirso Ambos países repartirán las compras entre yuanes y rublos, mientras el gigante asiático dispara sus importaciones energéticas No solo los inversores en valores en dólares sacan partido a esta situación, también los grandes exportadores, porque sus productos se vuelven más competitivos. Gigantes como Airbus o ASM se benefician: más del 50% de sus ventas corporativas tienen lugar en el extranjero, aunque según un reciente análisis de A&G, « las exportaciones se incrementarán en menor importe que las importaciones fundamentalmente por el déficit energético». Y además está el sector turístico, más atractivo para todos los visitantes procedentes del dólar. Aunque el saldo de la debilidad del euro para el conjunto de la economía es claramente negativo, ofrece algunos interesantes nichos de negocio.