Asunción Mita: legítima expresión democrática

¿Es la voz del pueblo la voz de Dios? La respuesta de los poderes será: depende de lo que se diga y a quien beneficie. Así, cuando “la voz del pueblo” adula intereses terrenales de oligarcas, o politicastros en ejercicio, la nomenclatura político-religiosa y financistas la reconocerán como expresión divina. Si por el contrario les critica y enjuicia, señalarán en ello la voz de Satán o de resentidos grupúsculos. Fariseos. Pretenden utilizar el manto sagrado para ocultar incapacidad y avaricia. Así que ateniéndonos —rigurosamente— a aquella teológica divisa, resulta absolutamente evidente que Dios habló a través del pueblo de Asunción Mita en la consulta popular que rechazó la extracción minera en aquel territorio. 

Politicastros y empresarios de inmediato desconocieron aquella voz popular con artilugios leguleyos. Está claro: en Palacio y La Cañada solo escuchan la del dios de los denarios. Un botón de muestra sobre aquello es la verborrea del opaco Ministro de Energía y Minas (en cuya gestión conviven y seguramente florecen negocios de energía vinculados a su madre y hermano, elPeriódico 23-7-22) al declarar “ilegal” la consulta en Mita. Nada dijo sobre los peligros que la mina entraña al pueblo de Mita. Está claro, ministro, gobierno, mucho menos empresa extranjera a cargo de la Mina, tienen razón. La consulta fue legítima y legal. Ejecutada con base el artículo 63 del Código Municipal: “Consulta a los vecinos. Cuando la trascendencia de un asunto aconseje la conveniencia de consultar la opinión de los vecinos, el Concejo Municipal, con el voto de las dos terceras (2/3) partes del total de sus integrantes, podrá acordar que tal consulta se celebre tomando en cuenta las modalidades indicadas en los artículos siguientes”. Más claro ni el límpido azul del cielo de Asunción Mita. Lea usted y póngase en esa situación: ¿será intrascendente quedarse sin agua potable? O ¿soportar enfermedad y muerte de sus hijos ante los abundantes químicos de uso minero? ¿Todo a cambio de 30 denarios? Obviamente, no. No existe argumento racional para oponerse a la acción de vecinos y municipio. Afirmar lo contario es defender intereses de muerte. Cosa común en empresarios y empleados públicos a su servicio.

¿Que lo prescrito en el Código Municipal contradice el texto constitucional? No es culpa de los mitecos la existencia de contradicciones en el sistema legal. Galimatías siempre a favor de la elite económica, ¿supremacía constitucional? Sí. Esta vez aplicado en favor de vida y bien común. Garantizados constitucionalmente. Mita sentó cátedra en su obstinada decisión de defender vida y naturaleza. Hay que aprenderles. 


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Author: Maria Suarez