Un país no puede considerarse normal si más de 6.800.000 personas de su población lo ha abandonado, se ha marchado en un corto período de tiempo. Esta cantidad de venezolanos según el Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU (ACNUR) es la más alta del mundo, superando a Siria y Ucrania, por eso resulta cínico afirmar que Venezuela se está arreglando porque un 5% de la población puede adquirir productos importados en bodegones o comprar boletos para eventos artísticos.