Tras la ofensiva de las tropas ucranianas a comienzos de este mes en el oblast de Járkov, con la que, tras romper el frente ruso alcanzaron el río Oskil, recuperando algo más de 7.000 km2 , el escenario operativo parece estabilizarse. Ello no obsta para que sigan produciéndose combates y bombardeos, donde la iniciativa corresponde a ambas partes. Relatando de norte a sur, los rusos están contraatacando en la zona de Kupiansk tratando de hacer retroceder a los ucranianos al oeste del río Oskil. En la batalla por Limán, de crucial importancia para ambos bandos, las tropas rusas resisten a la defensiva los ataques ucranianos tanto desde el noroeste como desde el suroeste de la ciudad. Asimismo, continúan intentando progresar hacia Sloviansk, y algo más al sur, también hacia Bajmut. En las proximidades de la ciudad de Donetsk, las tropas de ambos combinan acciones ofensivas y defensivas : las ucranianas, intentando avanzar por el norte de la ciudad hacia Makiivka; y, simultáneamente, las rusas pretendiendo, a caballo de la E 50, alejar el frente de combate de la ciudad. Ambos esfuerzos están prácticamente contenidos por el oponente. En la zona de Jersón, siguen los impulsos ucranianos, sin mayores consecuencias, para apoderarse del terreno conquistado por los rusos al oeste del bajo Dniéper. La movilización, decretada el pasado 21 de septiembre, se percibe como el preludio de otras levas posteriores. Parece que, en algunos casos, se está «cazando» a gente de toda condición y por todas partes, provocando una apelotonada huida, mayormente de jóvenes, hacia fuera de Rusia. Todo un espectáculo desmoralizador. No sería extraño que Moscú acabara por sellar sus fronteras. Noticia Relacionada estandar No Más del 96% de ciudadanos, a favor de unirse a Rusia en los primeros resultados de la votación en las cuatro regiones ocupadas de Ucrania Reuters Las votaciones organizadas apresuradamente se llevaron a cabo durante cinco días en las cuatro áreas: Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jerson Están finalizando los «referendos» convocados en Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jersón que, desde ningún punto de vista, reúnen las mínimas condiciones democráticas. Dando por descontado que el resultado será favorable a Moscú, eso servirá a Putin de coartada para, el día 30 de septiembre, formalizar, ante la Duma y el Consejo de la Federación, la integración de los territorios ucranianos ocupados en la Federación Rusa. Con ello, el líder ruso tratará de inflamar los ánimos nacionalistas. Será, asimismo, una prueba flagrante de su enroque e imperturbable determinación en persecución de sus objetivos políticos y militares sobre Ucrania. SOBRE EL AUTOR Pedro Pitarch El autor es teniente general retirado del Ejército de Tierra. Fue jefe del Eurocuerpo y de la Fuerza Terrestre y director general de Política de Defensa en el Gobierno de Zapatero. Ocupó la jefatura de la División de Estrategia y Cooperación Militar del Estado Mayor de la Defensa, así como de la División de Logística del Mando Supremo de la OTAN.