Aunque los resultados no son aún definitivos, la opción del rechazo se impone en el plebiscito constitucional en Chile, lo que implica reiniciar de nuevo todo el proceso constituyente a partir de este lunes. Las cifras de más del 88 por ciento de las mesas, es decir, más de once millones de votos contabilizados, indican que la diferencia entre el ‘no’ y el ‘si’ al nuevo texto constitucional sería mayor al que las encuestas aventuraron. El escrutinio de votos continúa y los cómputos oficiales entregados por el Servicio Electoral, con 88% de las mesas escrutadas, dan un 62% para el rechazo y un 38% para el apruebo. Además, se han registrado mínimos votos nulos y en blanco lo que confirma que quienes fueron a votar tomaron una posición. Las primeras cifras confirmaron que los chilenos en el extranjero se han inclinado por el apruebo tal como se esperaba, pero el volumen de votos fue mínimo. En cambio, en el territorio nacional las cifras de algunas regiones permiten proyectar que el rechazo se impondrá. Uno de los más categóricos fue la región austral de Magallanes, tierra del presidente Boric, donde el rechazo se impuso con un casi un 60% contra un 40% del apruebo, pese a que el mandatario se impuso ahí en la segunda vuelta presidencial con un 61% de los votos. En la oposición, el presidente de la UDI, Javier Macaya, ha asegurado que el rechazo se impuso por un margen más amplio del esperado, mientras que la senadora de la Democracia Cristiana, Ximena Rincón, que también apostaba por el rechazo, ha confirmado que su opción había ganado. «La ciudadanía se pronunció de una forma rotunda y contundente. El rechazo ha ganado y se ha impuesto de manera clara. Los chilenos quieren una buena nueva constitución», dijo la parlamentaria que enfrenta una petición de expulsión desde las filas de la DC. Durante la mañana, cuando se iniciaba el proceso, el presidente Gabriel Boric había asegurado que a partir de este lunes va a convocar a una amplia unidad nacional con todos los sectores para seguir adelante con este proceso. La jornada se desarrolló en tranquilidad y se observó alta afluencia de público en los locales habilitados para el proceso. Si bien los comicios eran obligatorios para 15 millones de chilenos, sin cifras finales, los primeros datos proyectaban más de 9.5 millones electores, es decir, un millón más de los que votaron en la segunda vuelta presidencial de 2021. En el plebiscito de entrada de 2020, que posibilitó el proceso constituyente y donde el 78% estuvo por redactar una nueva carta magna, votaron un poco más de 7.5 millones. Instalado en el escenario que el proceso constituyente seguirá porque tantos quienes rechazan la propuesta constitucional como quienes la apoyan se comprometieron en realizar reformas al texto o iniciar un nuevo debate, diversos actores reiteraron que a eso se abocarán desde hoy. Al votar en su ciudad natal, la austral ciudad de Punta Arenas, Boric señaló que «puedo garantizar que nuestra voluntad y acción, independientemente del resultado, será convocar a una amplia unidad nacional de todos los sectores, de las organizaciones sociales, de la sociedad civil, de los partidos políticos. Queremos escuchar todas las voces para poder seguir adelante con este proceso». «Ya sea para implementar el texto de la nueva Constitución, para lo cual hemos ya convocado a varios constitucionalistas, y diferentes personalidades de la sociedad civil o para darle continuidad al proceso constituyente en caso de ganar la otra opción», precisó. En los últimos días el mandatario sostuvo una serie de reuniones con dirigentes oficialistas preparando el escenario a partir de hoy lunes, y según trascendió Boric convocará a un consejo asesor que facilite la implementación de la nueva carta magna de ser aprobada, así como promover una nueva convención constituyente de imponerse el rechazo. Las encuestas durante meses dieron como ganadora la opción rechazo con casi 10 puntos de diferencia entre ambas opciones. Antes de conocerse los cómputos, el presidente de la UDI, el senador Javier Macaya, indicó que claramente la Carta Magna propuesta no recoge el sentir ciudadano porque si el resultado es ajustado, claramente no se hace cargo del 78% del plebiscito de entrada. Agregó que el presidente Boric tendrá que cumplir un rol en liderar a los distintos sectores para acordar un nuevo texto. Sobre ello, reafirmó que de ganar el rechazo se deberá caminar hacia una nueva convención constituyente y que en ese compromiso están los tres partidos del pacto opositor (UDI, Renovación Nacional y Evopoli) y que no considera a Republicanos, porque ellos deben resolver qué harán. A su vez, la exministra concertacionista Carolina Tohá afirmó ayer que lo único importante tras el resultado es que ambos sectores cumplan con su promesa de realizar modificaciones al texto o escribir uno nuevo.