Ya el mundo se ha acostumbrado a las desfachatadas acciones y actitudes de uno de los “político – empresarios” más descalibrados de la geografía norteamericana; nos referimos a Donaldito Trump. Y es que ahora no se conformó con atentar contra la democracia más antigua del mundo (por imperfecta que parezca) a través de la presión ejercida contra las autoridades electorales de aquel país en las elecciones presidenciales pasadas, tampoco con cantar fraude en dichas elecciones, y haber exaltado y empujado a una muchedumbre a asaltar el Capitolio, provocando la muerte de varias personas. No, nada es suficiente para nuestro caricaturesco personaje comi-terrorífico. El hombre del peluquín rojo, ahora nos trae más aventuras disparatadas. Enterró a su exmujer en su club de golf para hacerlo pasar por cementerio y eludir los impuestos. Aunque usted no lo crea, nuestro gallinazo encopetado enterró a la mamá de sus hijos en su club. Y es que además de tener a un buen porcentaje de la población estadounidense atolondrada con historias conspirativas más enredadas que aquellas de los “X Files” de los 90´s (el estado profundo, el entramado pedofílico demócrata y pare uno de contar) ahora inaugura el “cementerio de su club” con su exmujer. Dios le dé larga vida a su esposa actual, no vaya a terminar al lado de la anterior.