
El féretro de Isabel II fue sacado el miércoles del Palacio de Buckingham, tras pasar allí la noche, para ser llevado en procesión hasta Westminster, donde permanecerá cinco días en una capilla ardiente para que los británicos puedan despedirse de su difunta monarca.
El rey Carlos III y sus hermanos Ana, Andrés y Eduardo, acompañaban a pie al afuste tirado por caballos que transportaba el ataúd, sobre el cual fue colocada la corona imperial británica. Tras ellos, caminaban los príncipes Guillermo y Enrique, hijos de Carlos III. AFP