El Gobierno vasco compra un 3% de CAF en su estrategia de blindar a grandes empresas de Euskadi

El Gobierno vasco ya forma parte del accionariado de CAF (Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles). Se trata de una compañía de referencia en el sector ferroviario y es considerada, además, una de las joyas del entramado empresarial vasco. Solo en el último año, CAF facturó 2.943 millones de euros y obtuvo un beneficio neto de 89 millones. En total cuenta con 13.000 trabajadores, de los que 3.000 se encuentran en las dos plantas que tiene en el País Vasco. La operación se ha cerrado esta semana. El Gobierno vasco anunciaba este jueves la adquisición de 602.552 acciones por un precio medio de 28,30 euros cada una. Es decir, realizaba una inversión global de 17 millones de euros que le ha permitido obtener el 3% del accionariado total de la empresa. El departamento de Economía y Hacienda destaca que el objetivo de esta adquisición es «reforzar» la «presencia y posición» del Ejecutivo vasco en el capital social de «una sociedad de especial interés» para el País Vasco, habida cuenta de su «carácter estratégico y tractor para la economía vasca». En realidad, se trata de la última operación de la estrategia que puso en marcha en 2019 el Ejecutivo de Urkullu y con la que pretende «garantizar el arraigo» de las compañías que considera claves para el desarrollo económico de la comunidad autónoma. Este mecanismo ya le ha permitido, por ejemplo, hacerse con el 7% del accionariado de la compañía alimentaria Kaiku. Para ello, se puso en marcha en julio de ese año el fondo Finkatuz , que se podría traducir como ‘afianzando’ o ‘consolidando’. Se trata de un instrumento financiero de titularidad exclusivamente pública cuyo principal objetivo es «fortalecer» a las grandes empresas vascas y evitar una posible deslocalización ante la entrada de nuevos inversores. El propio lendakari, Iñigo Urkullu, destacó durante la presentación de este mecanismo que la estrategia buscaba «apuntalar el arraigo de empresas competitivas». Precisamente ese concepto de arraigo es uno de los criterios que utiliza el Instituto Vasco de Finanzas, la entidad presidida por el consejero de Economía y Hacienda encargada de gestionar el fondo, para decidir en qué empresas invertir. En sus bases explican que ese concepto estará «vinculado con el domicilio fiscal» de la compañía. Desde la consejería añaden, además, que se trata de un instrumento de participación dirigido expresamente a «grandes empresas» y que las inversiones que realiza tiene una «vocación de largo plazo». La previsión, además, es que la participación del Gobierno vasco no exceda en ningún caso el 49%, de tal manera que nunca pueda convertirse en accionista mayoritario. De hecho, tanto desde CAF como desde el Gobierno vasco han puntualizado que tras la adquisición de acciones, el Ejecutivo autonómico no podrá sentarse en el consejo de administración de la empresa. Y es que los estatutos de la compañía impiden participar a los accionistas que no tengan una participación de al menos el 10%. Desde la consejería explican que nunca tuvieron intención de incrementar su capacidad de control sobre la empresa. ITP, en el punto de mira Estas afirmaciones, sin embargo, contrastan con la actitud que ha tenido el Ejecutivo en las negociaciones para llevar a cabo una adquisición de acciones similar en la aeronáutica ITP. Las alarmas saltaron cuando el grupo Rolls Royce anunció su intención de vender la empresa al fondo norteamericano Bain Capital. Ante el riesgo de deslocalización que entrañaba la operación, el Gobierno vasco abrió conversaciones para hacerse con una parte del accionariado. Y puso además como condición entrar a formar parte del consejo de administración. La consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, llegó a decir en los medios de comunicación que le «encantaría» que ITP fuera la primera operación realizada con el fondo Finkatuz y que lo esencial era evitar un «traslado de ubicación». El Gobierno vasco estaba dispuesto a invertir en torno a 100 millones de euros. Sin embargo, las negociaciones no llegaron a buen puerto y esta misma semana se ha realizado la operación de venta. No obstante, desde el Ejecutivo vasco no descartan retomar las negociaciones en un futuro. MÁS INFORMACIÓN Gobierno Vasco admite avances para su entrada en ITP Aero Orange y Másmóvil cierran la fusión de sus negocios en España En el Gobierno de Urkullu todavía resuenan las críticas que le llegaron desde la oposición por no haber activado este mecanismo ante la opa que lanzó MásMóvil sobre Euskaltel. Es por ello que en diciembre de 2021 el Gobierno vasco decidió destinar al fondo Finaktuz el excedente de 200 millones que había obtenido en la recaudación de impuestos. Cuenta con un presupuesto de casi 300 millones para seguir avanzando en inversiones que considere «estratégicas».

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Author: Pablo Perez