Después del auge en ventas propiciado por el teletrabajo propio de los tiempos de pandemia (muchos equipos nuevos en el mercado), la venta de ordenadores vuelve a enfrentarse a descensos en facturación propios de los años anteriores al Covid. Sequía de microchips , Guerra en Ucrania, crisis económica global, durabilidad de los dispositivos comprados estos últimos años… todo suma para un nuevo desafío para el sector. Las distintas consultoras especializadas basculan en torno a un 10% de descenso en la venta de ordenadores personales, frente al auge en diversos modelos de tablets y en referencias como, por ejemplo, Microsoft Surface (durante 2021, Microsoft incorporó 40.000 nuevos puestos, con un incremento interanual del 22%). Desde IDC Research España confirman esta tendencia a la baja: «El mercado de ordenadores (incluye portátiles y PCs) va a descender efectivamente en España en 2022, aproximadamente un 10% en cuanto a número de unidades vendidas, rompiendo la tendencia de crecimiento de los últimos dos ejercicios (24% y 7% respectivamente) . Esta caída se va a producir en la parte empresarial (-10,7%) y en la de consumo (-9,4%), en línea con el -10,7% en Europa Occidental. Se prevé que la caída se modere en 2023 tanto en España (-6,7%) como en Europa Occidental (-2,1%)». Un esfuerzo global Esta tendencia se ratificó el pasado junio, en el ultimo Congreso de BTC (Bienes Tecnológicos de Consumo) de AECOC (Asociación de Fabricantes y Consumidores): según datos de la consultora GFK, el 2,4% de incremento (enero-abril 2022) en ventas de bienes tecnológicos fue impulsado por los móviles y, sobre todo, los electrodomésticos. En el contexto internacional, el indicador de IDC ‘Worldwide Quarterly Personal Computing Device Tracker’ sitúa el descenso global en un 12,8% en 2022 en ordenadores y un 6,8% en tabletas . Sus previsiones apuntan a una vuelta al crecimiento en 2024, aunque la durabilidad media de los dispositivos es de unos cinco-seis años como mínimo, con una recuperación en los registros de compañías como AMD, fabricantes de microchips y procesadores, cuyos buenos resultados en capitalización bursátil apuntan a una mejora en los resultados globales del sector. Desde HP, uno de los principales fabricantes internacionales, señalan las tendencias en su marco de actuación. «Han pasado los tiempos (apunta Miguel Ángel Fiz , director de categoría de Sistemas Personales Profesionales) en los que se buscaba cualquier ordenador disponible, a ser posible portátil y con pantalla grande (15»). Las gamas bajas eran las más populares, no solo por su mejor disponibilidad, sino porque en muchas ocasiones se tenían que comprar ordenadores para varios miembros de la familia o para empleados que antes no requerían movilidad». Margen de mejora Fiz destaca cómo, ahora, prima la demanda de equipos con mejores prestaciones para juegos o los portátiles más premium, «que incluyen factores de forma más ligeros, mejor potencia, conectividad y soluciones de videoconferencia mejoradas, así como formatos de pantalla 16:10 más aptos para el consumo de los contenidos actuales, propios de un modelo de trabajo híbrido (en casa, en movilidad al centro de trabajo o de estudios), aprovechando la flexibilidad de conectividad en la nube». Alberto Pascual , director ejecutivo de la mayorista multinacional Ingram Micro, señala la compensación prevista en el ultimo trimestre del año: «Somos optimistas sobre la evolución del mercado de PCs y portátiles. Si bien hay incertidumbres en el mercado de consumo, debido a la evolución de la inflación, es cierto que aún queda bastante demanda pendiente de satisfacer en los segmentos que, como el ‘gaming’, necesitan de tarjetas gráficas de alto rendimiento , cuyas entregas empiezan ahora a mejorar». Y añade cómo «estimamos que cerca del 30% del parque actual será amortizado totalmente en lo que resta de ejercicio y las ayudas Next Generation a la digitalización, especialmente en el sector público, en un alto porcentaje aún pendientes de utilización, serán también un gran revulsivo».