El encarecimiento de la gasolina, el gasóleo y la electricidad alcanzó cifras récord durante el primer semestre del año, pero esto no se reflejó en el consumo. De hecho, el consumo en el caso de la gasolina se incrementó con respecto a 2019 pese a la subida de precios. Así lo constata el documento «Un análisis preliminar de la sensibilidad del consumo de energía en España al aumento de su precio», que ha publicado este martes el Banco de España y que se incluirá en el próximo Informe Trimestral de la Economía Española. El supervisor comienza su análisis destacando que la demanda de energía suele ser « poco sensible « en el corto plazo a la evolución de su precio. Pero aunque sea poco, algo condicionan normalmente las subidas de los precios de las materias primas en su consumo . Noticia Relacionada estandar No ¿Por qué el diésel es ahora más caro que la gasolina? Maria Albert El impacto de la guerra de Ucrania, el alto coste del gas o el aumento de la demanda de gasoil para la producción industrial son algunos de los motivos En los últimos meses, sin embargo, este impacto no se ha visto reflejado. El consumo de gasolina, por ejemplo, se incrementó un 6,7% en el primer semestre respecto a 2019 pese a haber registrado un repunte de precio del 30,9%. El gasóleo se incrementó aún más, un 33,5%, aunque en su caso la subida vino acompañada por un descenso del consumo que, según el Banco de España, fue del 6,5%. El supervisor compara con 2019 por el impacto que tuvo la pandemia tanto en el consumo de los hogares como en los precios de la energía. Esta caída, sin embargo, es menor a la prevista. «Utilizando una elasticidad de corto plazo del –0,25, la caída en el consumo de estos productos como consecuencia del aumento de los precios debería haberse situado en el entorno del 8%«. En el caso de la electricidad, las dinámicas de su precio y consumo desde el año pasado también apuntan a una menor sensibilidad precio de su demanda que la estimada históricamente. Mientras el precio medio de la electricidad se ha incrementado con fuerza para hogares y empresas desde principios de 2021, el consumo apenas habría caído un 3,7% en el primer semestre del año respecto a 2019. Un resultado que, según el Banco de España, podría estar motivado por distintos factores, como las medidas de apoyo desplegadas por el Gobierno, la expectativa de que la subida de la energía era transitoria o la existencia de una bolsa de ahorro por parte de los hogares tras la pandemia. «En el caso de la electricidad , también podrían haber ayudado a mantener los niveles de consumo una mayor optimización del gasto en función de la tarificación horaria o la mayor demanda de electricidad en el hogar como consecuencia del aumento del teletrabajo«, reza el informe. El Banco de España, no obstante, asegura que todas estas conclusiones son preliminares y que aún es pronto para determinar qué factor ha influido más en registrar un consumo mayor de lo esperado tanto en carburantes como en electricidad.