Francia es el primer finalista del Eurobasket . Medalla asegurada para los galos que brillaron ante Polonia y que no sufrieron esta vez (54-95). Después de dos eliminatorias agónicas, resueltas a su favor con cierta dosis de fortuna, los franceses protagonizaron una actuación sólida y sin fisuras, muy lejos de los apuros anteriores. Finalista merecido que espera rival por el oro, que saldrá del Alemania – España de esta noche . Los dioses del baloncesto, a los que Gobert prometió seguir rezando después de ver cómo se salvaban in extremis de la eliminación ante Turquía en octavos e Italia en cuartos de final, se tomaron el día libre en semifinales. A Francia no le hizo falta recurrir a la ayuda divina ante un equipo que asumió muy pronto su inferioridad y que no presentó batalla. A pesar de su superioridad, Francia llegó tarde al partido, como si el oponente no mereciera atención. Plomiza. Una falta de interés que se vio desde el salto inicial, ganado por Balcerowski sin que Gobert hiciera siquiera el amago de saltar. Imagen casi cómica que puso de relieve la intensidad polaca y la relajación gala. Diferencia de energía que no se reflejó en el marcador. Porque a pesar de todo, había un abismo de calidad entre ambos equipos y Polonia ya había agotado su ración de proezas en este Eurobasket. El inicio dubitativo de ambos, salpicado de pérdidas, lo frenó Yabusele , autor de ocho puntos en el primer cuarto. El madridista parecía el único con la puntería afinada en esos compases iniciales en los que los nervios se le notaron más a Polonia. Después de haber dejado en la cuneta a la Eslovenia de Doncic , el encuentro le vino grande. Incapaces Ponitka y Slaughter de igualar el talento de su rival. Sin sus puntos, el equipo se quedó en nada. Chispazos aislados que no le servían para sumar. Un atasco monumental que le llevó a quedarse en apenas 18 puntos al descanso. Cifra irrisoria que no se veía en un Eurobasket desde 1946. El apagón polaco hizo que Francia se fuera haciendo poco a poco con el partido casi sin quererlo. Canastas en transición, tras pérdida, que fueron como una gota malaya en la frente polaca. La superioridad física bajo los aros -inabarcables los brazos de Poirier, Gobert y Fall para lospívots polacos- terminó por romper el encuentro, dejando descafeinada la segunda parte (18-34). No hubo milagro tras el descanso. Al contrario. La diferencia continuó creciendo desbocada, convirtiendo la semifinal un espectáculo más propio de la primera fase. La antesala de la final más desigual de la historia. Noticia Relacionada Baloncesto / Eurobasket estandar Si España – Alemania: una pizarra contra un país Emilio V. Escudero La selección, con su defensa por bandera, se mide al anfitrión por un lugar en la final del Europeo Yabusele se lució antes de irse definitivamente al banquillo. 22 puntos para el madridista , el más destacado del triunfo galo. Victoria coral en la que, por fin, se vieron todas sus virtudes. Defensa asfixiante, físico incomparable y puntería. Okobo, Fournier, Heurtel… todos quisieron sumarse a la fiesta de una Francia que mete miedo. Que le ha costado tomarle el pulso al Europeo, pero que no se conforma con nada que no sea el oro. Medalla que solo ha ganado una vez (2013) y que parece más cerca que nunca de volver a colgarse en el cuello de los galos.