Aunque la presidencia de Gorbachev fue mucho más corta que los veinte años de Putin como líder de Rusia, Gorbachev cambió la historia del imperio ruso y terminó con la Guerra Fría. Los pilares fundamentales de su gobierno fueron la Perestroika, reestructuración y apertura de la economía, y Glasnost, transparencia del sector público. Estas reformas llevaron a un cambio de giro en el inmenso imperio ruso que finalmente llevó a su desmoronamiento. Gorbachev aparece como un líder joven entre todos los líderes previos que llegaron al poder y además, influido por Nikita Khrushchev, quiere dejar atrás el autoritarismo stalinista y volver a los orígenes de la revolución rusa con Lenin.