La pandemia y la guerra pueden ser factores comunes, pero la inflación no es igual en todo el mundo. Por lo tanto, no deberíamos hablar de inflación, sino de inflaciones y, en consecuencia, la respuesta de la política económica no puede ser la misma en todas partes. Vigilo de cerca tres realidades, la de Europa, la de EE.UU. y la de Chile, mi país natal. Aunque los niveles de inflación al terminar el verano (boreal) son muy altos –un 9,1% en la eurozona, un 8,3 en EE.UU. y un 14,1% en Chile–, en ninguno de los tres lugares el fenómeno es idéntico. Es más, los mismos hechos (como la subida de los precios de la energía y los cuellos de botella de la pandemia) han causado distintas inflaciones, no solo en cuanto a su intensidad, sino a su razón de ser. Veamos el caso europeo. La inflación es fundamentalmente fruto de un ‘shock’ de oferta . Y, sobre todo, ha sido causado por los precios de la energía y las perturbaciones en las cadenas de suministro. Hoy, casi el 80% de la inflación que experimentamos obedece a la subida de los precios de la energía, según datos que maneja el Banco de España. Pero en la inflación europea aún no hay un impacto apreciable en los salarios (que no suben) y, concretamente en la española, en contra de lo que dice la cantinela sindical, tampoco lo hay en los márgenes empresariales. En EE.UU. es distinto . Allí, los salarios suben de manera importante desde la pandemia. Pero es que el alza de precios de la energía para ellos es un ‘shock’ positivo porque EE.UU. es un exportador neto de petróleo y gas. Todo lo que para nosotros es aumento de costes para ellos son más ingresos. Inflación de demanda. Su economía está recalentada y el impulso fiscal de Biden, que se añadió al que ya había inducido Trump, puede haber sido un exceso. Chile es una economía que, como muchas otras de Iberoamérica, sufre y aplaude cuando sube el coste de la energía . Sufre como todos los que no tienen combustibles fósiles, pero aplaude porque el precio del petróleo y el gas suele ir a la par con las demás materias primas y la mayoría de estas economías son exportadoras de aquellas. El caso de Chile, además, es para un estudio aparte. Allí ha existido un impulso fiscal limitado y no han tenido una expansión del balance de su banco central. Pero en medio de la pandemia, el Estado autorizó la entrega a los ciudadanos de casi el 20% del ahorro para sus pensiones, lo que supuso una inyección de unos 52.000 millones de dólares en una economía cuyo PIB es de 260.000 millones de dólares aproximadamente. Su inflación es casi toda fruto del recalentamiento de la economía más que de una política monetaria laxa o muy generosa. MÁS INFORMACIÓN El BCE sube los tipos en 75 puntos básicos, hasta situarlos en su mayor nivel en más de una década ¿Cómo están hoy los tipos de interés de sus bancos emisores? Desde julio de 2021, Chile ha elevado 10 puntos porcentuales sus tipos de intervención en diez subidas decididas por su Banco Central; EE.UU, 2,25 puntos porcentuales en cuatro movimientos de la Fed; y la eurozona, 1,25 en apenas dos del BCE. [email protected]