La selección se hace mayor ante Georgia

PESTAÑA georgia-espana-eurobasket-2022 Crónica 4 Es difícil conseguirlo, pero los gritos de la grada resuenan más fuerte que la música en el Tbilisi Arena . Se ha propuesto la organización dejar sordo al personal en este Eurobasket, pero su misión fracasa cuando enfrente hay ocho mil gargantas cantando al unísono. Un ejército de aficionados al servicio de su equipo que no amedrenta a la selección. El traspié del estreno obliga a los anfitriones a no perder y por ahí el apoyo se hace mayor. Para España, el duelo es una prueba de madurez, sobre todo para los jóvenes. Jugadores que brillaron en el debut y que piden paso, como Pradilla, Garuba o Parra . El catalán -22 años y debutante en un gran torneo- aparece en el cinco inicial y no desentona. Responsabilidad compartida con sus compañeros y que permite a la selección amasar su primera ventaja en el partido muy pronto (9-15, min. 8). No mira el carné Scariolo en este torneo, en el que la meritocracia se ha impuesto más que nunca en el vestuario de la selección. Se nota en la alta rotación y en la exigencia del italiano. De hecho, hasta Lorenzo Brown, líder casi único en la dirección del equipo, enfiló el banquillo después de dos errores impropios. La entrada de Alberto Díaz revitalizó la defensa nacional y secó el parcial que le había dado la delantera a los georgianos en el marcador. Era un viejo conocido como Shermadini -media carrea en la ACB- el que más daño hacía a la selección. Bien sus compañeros en el rebote ofensivo y perfecto el pívot en la finalización. El físico georgiano hacía daño a España, que aceptó el envite y bajó al barro. Se convirtió el duelo en un campo de batalla en el que cada canasta costaba un mundo. Intercambio de golpes del que salió beneficiada la selección. El pundonor de Rudy, que superó a Epi y se colocó como el segundo internacional con más partidos, impulsó a sus compañeros. El mejor espejo para los jóvenes, que se subieron a su ejemplo para empezar a romper el choque. Un triple de Pradilla dio inicio a un parcial que elevó a España antes del descanso. Nueve puntos, que visto lo visto, eran un tesoro (31-40, min. 20). Juancho, al que todavía se espera, mejoró su errática primera mitad con un inicio colosal. Se asoció bien con su hermano y entre ambos ampliaron la ventaja hasta los 17 puntos. Un colchón que silenció la grada y que fue el principio del fin para los georgianos. Con McFadden encarcelado por López-Aróstegui y Bitadze medio lesionado, solo Andronikashvili tenía la puntería afinada. Una vía de agua mínima en el rocoso juego de la selección. Cinco triples casi consecutivos desataron el festival rojo y solventaron la victoria antes incluso del último cuarto (47-71, min. 30). Noticia Relacionada Baloncesto estandar Si Un infierno para la nueva España Emilio V. Escudero La selección, con siete debutantes en un gran torneo, se mide hoy a Georgia en medio de un ambiente que puede afectar a los más jóvenes Se fue Pradilla feliz hacia el banquillo tras haber anotado un triple. Sonrisa amplia y felicitación de todos sus compañeros. Ha crecido tanto el pívot, que asusta. No se atisba su techo y este inicio brillante en los dos primeros partidos del Eurobasket invitan al optimismo. Suyo es el futuro, pero también un presente que no le viene grande a esta selección, que superó una nueva prueba de madurez, aunque todavía le quedan retos mayores. No lo será el del domingo por la tarde ante Bélgica (16.15 horas, Cuatro) que no debería ser un problema visto el nivel. Solo la relajación puede costarle un disgusto a la nueva España que ilusiona camino de la segunda fase.

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez