Xavi es un técnico afortunado. Al levitar por la sala de prensa del Camp Nou suenan los acordes del allegro de ‘La primavera de Vivaldi’ mientras arrojan a su paso peonías recién cortadas, pero cuando aparecía Koeman ponían a todo trapo por la megafonía la ‘Marcha imperial’ de John Williams y le tiraban asafétidas a la cara. Al holandés empezaron a tomarle las medidas para su traje deportivo de pino cuando cantó ‘La traviata’ para quejarse de la baja calidad de su plantilla, pero a X avi , que dijo el otro día que todavía le faltaban jugadores después de haberle comprado a los canteranos Lewandowski , Koundé, Raphinha, Kessié, Christensen, Alonso, Bellerín y Pablo Torre, le aplauden con las orejas y miran hacia otro lado mientras silban ‘El puente sobre el río Kwai’ de un modo muy similar a cuando se ofrecieron siete versiones distintas del coste económico de Neymar y a nadie se le ocurrió repreguntar. Bien pensado, a lo mejor no se trata sólo de la buena suerte. Y es que el público culé (y ahí incluyo al periobarcelonismo) es tan agradecido o tan desmemoriado como para celebrar por todo lo alto el sextete de la Liga del 0-4, la Champions del estilo, la Supercopa de la posesión, la Copa del respeto, la Supercopa de Mbappé al PSG y, por último, el Mundial de los fichajes. Porque esta cosa llamada fútbol moderno ha cambiado incluso la percepción que uno tiene del concepto clásico del éxito, que para Cappa, que ganó poco, era un farsante, y de eso se aprovechan naturalmente gentes como Laporta y el propio Xavi, que como entrenador no ha ganado nada. Por ejemplo, conozco a varios madridistas que están muy deprimidos porque su equipo sólo ha incorporado a la sala de trofeos una Liga, La Decimocuarta y un par de Supercopas mientras que en Barcelona han conseguido la heroicidad de poder inscribir a Koundé con la campana. En esto la batalla también es cultural y habrá que luchar para desterrar tanta verborrea y convencer a la gente de que en el fútbol profesional lo que importa es ganar. Noticias Relacionadas opinion Si El segundo palo El fino analista Juanma Rodríguez opinion Si el segundo palo El renglón torcido de Mbappé Juanma Rodríguez De modo que la suerte de Xavi la hubiera deseado para sí Koeman. La fortuna de tener al bueno de Lewan, nacido en Arenys de Munt , o a Koundé, del centro mismo de Cabrils. La estrella de poder jugar directo y sin tanto circunloquio sin que salga a reprenderte el penúltimo pope de la falsa iglesia del tiki taka. La buenaventura del borrón y cuenta nueva que te permita volver a empezar.