Las aportaciones coloniales de China y Asia

Con la conquista, los españoles trajeron a América información, conocimientos, ciencia, tecnología y cultura desarrollada por etnias de Asia, África y Europa, las cuales vinieron a enriquecer a las de la maravillosa ciencia y cultura de los pueblos originarios de América. 

Me referiré especialmente a lo que, con la conquista, vino de China. De allí vino la piñata, que hoy alegra cumpleaños de niños y primeras comuniones. Marco Polo la conoció en un viaje a China. Luego, al regresar a Venecia, dio a conocer el conocimiento de cómo hacerlas. De Italia las piñatas pasaron al resto de Europa y luego a América, en donde ahora forman parte inseparable del folclore de nuestros países. En Asia, quizá en China, se originó el helado.

También en China nació el barrilete, también conocido como cometa o papalote, esta última palabra derivada de la palabra náhuatl papalotl, que significa mariposa. Tras la conquista, en Guatemala el barrilete tuvo un desarrollo propio, de forma que la víspera del Día de Difuntos diversas poblaciones indígenas vuelan los barriletes gigantes que, en el aire, unen a vivos y muertos. También los conquistadores trajeron al continente americano el cultivo del arroz y su uso comestible. De Europa pasó a América la crianza de animales. De la oveja se extrae la lana, que en Momostenango sirve para la fabricación de ponchos. Estos se han exportando al mundo. Pablo Picasso tenía uno de ellos.

De Asia Central llegó a Europa el cannabis que, con la conquista española, vino a América. Del cannabis se obtiene la marihuana, el hachís y el cáñamo, que hoy tienen igual uso medicinal y psicótico, que para la fabricación del cáñamo. En el libro Ben Cao Jing, cuya autoría se atribuye al mítico emperador chino Shennong, se lee que la inhalación del cannabis no solo permite la comunicación con los espíritus, sino que relaja el cuerpo. Advierte que, si se utilizan altas dosis, se corre el riesgo de ver al diablo. Tras la conquista española, tardíamente la marihuana llegó a América, en donde su uso se ha extendido, especialmente a partir de la contracultura de la década de 1960. De una variedad de cannabis, que no es psicótica, viene el cáñamo, que se utilizó para las velas, cuerdas y redes de los barcos, así como para crear textiles y papel. Las Biblias que imprimió Gutenberg fueron en papel hecho con trapos y fibras de cáñamo.

Con la conquista, nos vino el papel, que habría sido inventado por el funcionario chino Cai Lun, aproximadamente en el año 100 de nuestra era. En China el uso del papel para la escritura, especialmente para edictos e instrucciones reales, sustituyó al realizado en seda, bambú y madera, que era más costoso y poco práctico. De ese país también llegó a Europa y luego a América. 

 En el área de Pakistán, Afganistán, Irán y parte de India existe un instrumento llamado xirimía —con “x”—, que es una especie de oboe; fue usado por turcos, mongoles y afganos para interpretar su música. Este pasó a la Península Ibérica y luego a América. Por expresar cierto misticismo, la chirimía se ha tocado en las puertas de las iglesias del altiplano. 

Por la Ruta de la Seda, de China y demás países de Asia llegaba a Europa seda, especias, porcelana, diamantes, rubíes, jade, perlas del golfo Pérsico, ámbar y otros muchos productos. Su conocimiento y uso vino tras la conquista.

De China también llegó a Europa el uso de la pólvora, que provocó un vuelco total en la concepción y realización de la guerra. ¿Qué impacto tuvo en Occidente el uso del invento chino de la pólvora? La transformación de la guerra fue total y su influencia se proyectó hasta el campo cultural: ¿acaso la guerra es ajena a la cultura? ¿La guerra no produce también cultura? ¡Verdadera cultura, además de cultura de muerte! La pólvora jugó un papel importante en la conquista de los pueblos originarios de América.

En poco espacio es imposible reseñar todos los aportes de Asia, África y Europa a América, los cuales, tras la llegada de Cristóbal Colón, vinieron a enriquecer nuestras culturas autóctonas. En este artículo me referí a algunos de los inventos de Asia, especialmente de China, que con la conquista vinieron a América. No es posible reseñarlos todos. Tampoco tengo espacio para referirme a los aporte de otras etnias, como, por ejemplo, la griega, de donde se origina nuestro conceptos de democracia. La llegada a América colonial de los aportes de árabes e indios fueron también de importancia capital.

Concluyo con un importante legado de la conquista: la imprenta, que, en la historia de la humanidad, es la mayor invención para la diseminación de las ciencias y la cultura. La imprenta permitió la alfabetización, pues tanto los pueblos mesoamericanos como del resto del mundo eran analfabetos. La imprenta rompió esquemas y abrió el saber. Solo será superada el día en el que haya un internet satelital barato, que dé acceso a todos los seres humanos al saber que está en las redes. Internet y computadora baratos son hermanos gemelos que provocarán un nuevo vuelco cultural en el mundo, que ahora es globalizado. Con Cristóbal Colón, Magallanes y Elcano se inició la globalización, que ahora llega a su cénit. Es de tal magnitud, que la invasión de Rusia a Ucrania (muy lejos de nuestra geografía) se está sintiendo fuerte en Guatemala, especialmente la sufren los más pobres. 

La invasión, liberación de pueblos y conquista española e india es un suceso de siglos; un poliedro de muchas caras, del que, las más de las veces, se habla y escribe más con pasión que con aplomo histórico. En un próximo libro mío, que saldrá a luz en dos meses, me ocuparé de todo ello, de las luces y las sombras; de lo bueno, lo malo y lo feo de la llegada de los españoles a América. No exhibiré ni imperiofobia ni imperiofilia. Busqué la honestidad intelectual.

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Author: Maria Suarez