El poder, como toda práctica humana, ha tenido momentos estelares y momentos oscuros a lo largo de la historia; épocas en que su majestad se ha visto aquilatada con el despliegue en su ejercicio de grandes figuras: Franklin Delano Roosevelt (1933-1945), promotor del New Deal; tiempos en que la química afrodisíaca ha desplegado sus alas para hacer sentir la pulsión erótica en seres humanos transformados en galanes por su carisma, inteligencia y potencialidades en el cargo como presidente de la primera potencia del mundo: John F. Kennedy (1961-1963).